La líder del partido ultraderechista francés, Marine Le Pen, ha sido condenada por un tribunal de París por malversación de fondos del Parlamento Europeo. Esta sentencia, emitida el 31 de marzo de 2025, implica su inhabilitación inmediata para ocupar cualquier cargo público, lo que le impide presentarse a las elecciones presidenciales de 2027. Sin embargo, aún puede ejercer como diputada nacional.
La condena se deriva de la apropiación indebida de aproximadamente 2,9 millones de euros, que fueron destinados a financiar a su partido, Agrupación Nacional (Rassemblement National). La fiscalía había solicitado una pena de cinco años de prisión, una multa de 300,000 euros y la inhabilitación, aunque la sentencia no incluye prisión.
Los hechos en cuestión se centraron en la contratación de asistentes que, según la acusación, no cumplían funciones relacionadas con el Parlamento Europeo, sino que trabajaban exclusivamente para el partido de Le Pen. La sentencia detalla que los contratos eran «ficticios» y que los eurodiputados involucrados no habían encomendado tareas a estas personas.
Además de Le Pen, otros ocho eurodiputados de su formación han sido condenados por el mismo delito, así como doce asistentes que se beneficiaron de estos fondos. La sentencia subraya que se ha comprobado que todos estos individuos estaban trabajando para el partido y no para el Parlamento, lo que refuerza la gravedad de la malversación.
A pesar de la condena, Le Pen ha manifestado su intención de apelar la decisión, lo que podría permitirle, en un futuro, volver a presentarse a elecciones. Sin embargo, es poco probable que logre hacerlo antes de las presidenciales de 2027, dado el tiempo que puede llevar el proceso de apelación.
La condena de Le Pen se produce en un contexto político tenso en Francia, donde su partido ha estado en el centro de la controversia por sus posiciones extremas y su retórica antiinmigrante. La Agrupación Nacional ha ganado popularidad en los últimos años, pero este fallo judicial podría afectar su imagen y su capacidad para atraer votantes en el futuro.
La situación de Le Pen también plantea preguntas sobre la ética en la política y el uso de fondos públicos. La malversación de fondos europeos es un tema delicado que ha generado críticas en toda la Unión Europea, y la condena de una figura tan prominente como Le Pen podría tener repercusiones más amplias en la percepción pública de la política en Francia y en Europa.
En resumen, la condena de Marine Le Pen por malversación de fondos europeos marca un hito significativo en su carrera política y plantea serias dudas sobre el futuro de su partido en el panorama electoral francés. A medida que se desarrollen las apelaciones y el proceso judicial, el impacto de esta decisión seguirá siendo objeto de análisis y debate en los círculos políticos y mediáticos.