Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Ucrania, que forman parte del grupo conocido como G5+, se reunieron recientemente en Madrid para discutir la situación en Ucrania y la continuidad del apoyo europeo a este país. La reunión, que tuvo lugar en el Palacio de Viana, fue presidida por el ministro español José Manuel Albares, quien destacó la importancia de facilitar el diálogo y la coordinación en temas de seguridad en Europa.
Durante la reunión, los altos diplomáticos emitieron una declaración conjunta en la que instaron a Moscú a aceptar un alto el fuego «inmediato e incondicional». Este llamado se enmarca en el contexto de la guerra en Ucrania, que ha generado una crisis humanitaria y de seguridad en la región. Los ministros enfatizaron que cualquier acuerdo de paz debe incluir garantías de seguridad creíbles para Ucrania, lo que refleja la preocupación por la estabilidad a largo plazo en Europa.
En su declaración, los ministros expresaron su disposición a ejercer mayor presión sobre Rusia, incluyendo la posibilidad de adoptar nuevas sanciones. Esta medida busca asegurar que Ucrania se encuentre en la mejor posición posible para alcanzar una paz justa y duradera. Además, reafirmaron su compromiso de aumentar la financiación militar, política y humanitaria para Ucrania, aunque no se proporcionaron detalles específicos sobre la magnitud de esta asistencia.
La reunión del G5+ en Madrid es la cuarta de su tipo, habiendo tenido encuentros previos en Varsovia, Berlín y París. Este tipo de reuniones subraya la unidad de Europa en torno a la necesidad de una solución pacífica al conflicto. En este sentido, la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, también participó en la reunión y instó a Rusia a mostrar su voluntad de alcanzar un alto el fuego. Kallas sugirió que gestos como la devolución de niños ucranianos deportados a Rusia y la liberación de prisioneros de guerra podrían ser pasos significativos hacia la paz.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noel Barrot, subrayó que Rusia debe dar una respuesta clara sobre su disposición a seguir una vía de paz. Esta presión se intensifica en un momento en que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha mostrado frustración por la falta de avances en las negociaciones de paz, lo que ha generado tensiones con sus aliados europeos.
En el contexto de la reunión, se discutió también la posibilidad de desplegar tropas de mantenimiento de la paz en Ucrania, un tema que ha sido objeto de debate entre los países europeos. El ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, afirmó que corresponde al Gobierno ucraniano decidir cuándo y si permitir tropas extranjeras en su territorio.
La ministra de Defensa española, Margarita Robles, también participó en la discusión, enfatizando la importancia de no sobrecargar a la industria de defensa con regulaciones excesivas. Esto se enmarca en el contexto del aumento de inversión en defensa que busca la Unión Europea, lo que refleja la creciente preocupación por la seguridad en la región.
La situación en Ucrania sigue siendo crítica, y la comunidad internacional observa de cerca los desarrollos. La presión sobre Rusia para que acepte un alto el fuego y la disposición de los países europeos para aumentar su apoyo a Ucrania son indicativos de la seriedad con la que se aborda este conflicto. La reunión del G5+ en Madrid es un paso más en la búsqueda de una solución pacífica y duradera que garantice la seguridad y la estabilidad en Europa.