Un grave accidente en la mina de Cerredo, ubicada en el concejo asturiano de Degaña, ha dejado un saldo trágico de cinco trabajadores fallecidos y cuatro heridos. La explosión ocurrió a las 09:40 de la mañana del lunes 31 de marzo de 2025, cuando una máquina con la que se encontraban trabajando los mineros sufrió una explosión en la tercera planta de la mina de carbón. Los fallecidos, cuyas edades oscilan entre los 32 y 54 años, eran vecinos de la provincia de León, específicamente de la comarca leonesa de Laciana y del Bierzo.
La Delegación del Gobierno ha confirmado que no hay más trabajadores desaparecidos en la zona, donde se ha desplegado un dispositivo de rescate. Los heridos, que sufrieron quemaduras y traumatismos, han sido trasladados a diferentes centros médicos. Dos de ellos fueron evacuados en helicóptero debido a la gravedad de sus lesiones, mientras que otros dos fueron llevados a un centro de salud local antes de ser derivados a hospitales más especializados.
La causa del accidente parece estar relacionada con una bolsa de grisú, un gas que se encuentra en las minas de carbón y que puede provocar explosiones al entrar en contacto con el aire. Esta hipótesis está siendo investigada por la Brigada de Salvamento Minero y la Policía Judicial, que han llegado al lugar para realizar las indagaciones pertinentes.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha expresado su pesar por la tragedia y ha declarado dos días de luto en la comunidad en honor a los fallecidos. En su mensaje, también ha ofrecido su apoyo a los heridos y ha destacado la importancia de la seguridad en el sector minero. La Junta de Portavoces del parlamento asturiano se ha reunido de urgencia para abordar la situación y ha decidido suspender las sesiones plenarias programadas para los días siguientes.
La comunidad minera de El Bierzo y Laciana ha mostrado su dolor por la pérdida de los trabajadores, colocando crespones negros en las fachadas de varios ayuntamientos en señal de luto. Los sindicatos UGT y CCOO han convocado paros en el sector minero durante 48 horas como muestra de apoyo a las familias de las víctimas y han exigido una revisión de las medidas de seguridad en las minas para prevenir futuros accidentes.
La mina de Cerredo, inaugurada en 2009, había estado prácticamente inactiva durante siete años, aunque desde el verano pasado contaba con autorización para realizar un proyecto de investigación sobre usos alternativos al carbón. En el momento del accidente, los trabajadores estaban llevando a cabo tareas relacionadas con este proyecto.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también ha expresado sus condolencias a las familias de los fallecidos y ha agradecido el trabajo de los servicios de emergencia que han estado involucrados en las labores de rescate. La tragedia ha conmocionado a la comunidad local y ha puesto de relieve la necesidad de garantizar la seguridad en el sector minero, que ha sido históricamente un pilar económico en la región.
Este accidente se suma a una serie de incidentes en el sector minero en los últimos años, lo que ha llevado a un llamado a la acción por parte de los sindicatos y las autoridades para mejorar las condiciones laborales y de seguridad en las minas. La comunidad espera que se tomen medidas efectivas para evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.