La jornada del 3 de abril de 2025 ha sido marcada por una notable presión vendedora en los mercados europeos, impulsada por la reciente implementación de aranceles agresivos por parte de Estados Unidos. A pesar de este contexto adverso, el Ibex 35 ha logrado limitar su caída al 1,19%, cerrando en 13.191,20 puntos, gracias al desempeño positivo de las utilities y otros sectores defensivos.
La decisión de Donald Trump de imponer aranceles del 20% a la Unión Europea, 34% a China y 24% a Japón ha generado un impacto inmediato en los mercados globales. Los analistas de Julius Baer han señalado que el efecto geopolítico de estas medidas ha superado las expectativas, provocando temores sobre un posible enfriamiento económico y un aumento de las tensiones inflacionistas. Wall Street, por su parte, ha experimentado caídas significativas, con el Nasdaq perdiendo hasta un 5% en medio de la incertidumbre.
En Asia, el índice Nikkei de Japón también ha sufrido, cayendo cerca del 3% debido a la presión de las tarifas impuestas por Estados Unidos. En este contexto, las bolsas europeas han seguido la tendencia negativa, con el Dax alemán perdiendo un 3,03% y el Cac francés un 3,41%. El impacto ha sido especialmente severo en sectores vinculados al consumo y la tecnología, que han visto descensos significativos en sus acciones.
El sector bancario ha sido uno de los más afectados en el Ibex 35, con grandes entidades como Santander liderando las pérdidas con un descenso del 5,20%. Otros bancos como Bankinter y CaixaBank también han registrado caídas considerables, en un entorno donde los temores económicos han avivado la posibilidad de recortes en las tasas de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).
A pesar de las caídas en el sector bancario, las utilities han destacado como un refugio para los inversores. Empresas como Redeia, Enagás e Iberdrola han visto incrementos en sus acciones, con subidas que oscilan entre el 2% y el 3,66%. Este comportamiento defensivo ha permitido que el Ibex 35 se mantenga relativamente estable en comparación con otras plazas europeas.
El impacto de los aranceles también se ha sentido en el sector de las materias primas, donde Repsol ha caído un 5,35% debido a la disminución del precio del petróleo, que ha perdido hasta un 7% en el mercado internacional. Esta caída se ha visto impulsada por las preocupaciones sobre la demanda global en un contexto de tensiones comerciales.
En el ámbito de las divisas, el euro ha experimentado un repunte significativo, alcanzando nuevos máximos anuales por encima de 1,11 dólares, mientras que el dólar ha sufrido un retroceso. Este movimiento ha sido impulsado por la aversión al riesgo que ha caracterizado la jornada, llevando a los inversores a buscar refugio en activos más seguros.
El mercado de deuda también ha reaccionado a la situación, con una caída en los intereses de los bonos, lo que ha favorecido a los activos de renta fija. La rentabilidad del bono alemán a diez años ha bajado al 2,65%, mientras que el bono español se ha situado por debajo del 3,30%.
En el contexto de las criptomonedas, el bitcoin ha visto una caída significativa, bajando hasta los 81.000 dólares, reflejando la aversión generalizada al riesgo en los mercados. Por otro lado, el oro ha alcanzado nuevos máximos históricos, superando los 3.200 dólares por onza, antes de corregir a 3.130 dólares, en un claro reflejo de su estatus como activo refugio.
En resumen, el Ibex 35 ha logrado limitar sus pérdidas en un día marcado por la incertidumbre y la volatilidad en los mercados globales. La resistencia del índice español se debe en gran medida a la fortaleza de las utilities y otros sectores defensivos, que han proporcionado un respiro a los inversores en medio de un entorno económico desafiante.