La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado que la Unión Europea está lista para reaccionar ante los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, que han sido calificados como un «duro golpe para la economía mundial». Durante una rueda de prensa en Samarcanda, Uzbekistán, donde participa en la primera cumbre bilateral UE-Asia Central, Von der Leyen destacó la gravedad de la situación y las posibles repercusiones económicas que estos gravámenes podrían acarrear.
Los aranceles estadounidenses, que entrarán en vigor a partir del 5 de abril, incluyen un arancel general del 10% y tasas específicas que varían según el país, con un 34% para China y un 20% para la UE. Von der Leyen advirtió que estas medidas podrían resultar en «facturas más elevadas, aumento de costes de transporte e inflación», instando a los ciudadanos a prepararse para el impacto.
En respuesta a estos cambios, la Comisión Europea está trabajando en un primer paquete de contramedidas, inicialmente enfocado en los aranceles sobre el acero. Von der Leyen enfatizó que, si las negociaciones no prosperan, se implementarán medidas adicionales para proteger los intereses europeos. La presidenta también destacó el papel del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, quien está en contacto constante con las autoridades estadounidenses para buscar una solución negociada.
Von der Leyen subrayó que la postura de la UE es clara: defender sus intereses y valores, al tiempo que se busca reducir las barreras comerciales en lugar de aumentarlas. La líder europea insistió en que «existen alternativas» y que aún hay tiempo para abordar las preocupaciones a través del diálogo.
Desde España, fuentes del gobierno han calificado los aranceles como «muy mala noticia». El presidente Pedro Sánchez ha anunciado que se reunirá con los sectores afectados para crear un plan de contingencia común. Actualmente, la tasa arancelaria promedio de EE.UU. sobre importaciones ha aumentado al 22%, en comparación con el 2.5% registrado en 2024, lo que podría alterar significativamente los flujos comerciales globales.
La UE mantiene su enfoque de combinar preparativos defensivos con la disposición a negociar, lo que refleja su intención de abordar la situación de manera equilibrada y estratégica. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos acontecimientos y las posibles repercusiones en la economía global.