El Estadio de Vallecas, hogar del Rayo Vallecano, inicia una esperada reforma que busca modernizar sus instalaciones y solucionar problemas estructurales que han afectado su funcionamiento en los últimos años. Las obras comenzarán el 1 de abril y se extenderán por seis meses, con una inversión de 2 millones de euros por parte del gobierno de la Comunidad de Madrid.
La reforma integral del estadio es un tema de gran relevancia para los aficionados, quienes han expresado su descontento por la gestión del club y la posibilidad de trasladar el estadio a otra ubicación. Esta situación ha generado tensiones entre la directiva y los seguidores, quienes consideran que el Estadio de Vallecas es un símbolo irremplazable de su identidad y del barrio.
Durante la primera fase de las obras, se llevarán a cabo reparaciones de seguridad que incluyen la reparación de grietas, eliminación de humedades y mejoras en cerramientos y particiones. Además, se realizarán trabajos de mantenimiento en diversas áreas, como la fachada de las federaciones de boxeo, tenis de mesa, ajedrez y billar, así como en los aseos y escaleras de las gradas.
A pesar de que la reforma no afectará a los partidos del Rayo Vallecano ni al aforo del recinto, los aficionados siguen preocupados por la gestión del club y la falta de atención a los problemas estructurales del estadio. La relación entre la directiva y los seguidores ha sido tensa desde que Martín Presa asumió la presidencia en 2011, y las críticas han aumentado en torno a su trato hacia los aficionados y la gestión del equipo.
La reforma del Estadio de Vallecas representa un pequeño paso hacia la transformación necesaria para el futuro del club, pero los aficionados esperan que se tomen decisiones más audaces para asegurar la viabilidad del Rayo Vallecano en los próximos años. La comunidad de seguidores sigue atenta a los avances de las obras y a la dirección que tomará el club en el futuro.