El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha expresado su cautela respecto a los recientes aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, señalando que estos podrían tener un impacto significativo en la economía. Durante una conferencia anual de la Society for Advancing Business Editing and Writing, Powell destacó que los aranceles anunciados no solo podrían aumentar la inflación, sino también frenar el crecimiento económico del país.
Powell subrayó que la incertidumbre en torno a los aranceles es alta, ya que estos son más severos de lo que se había anticipado. «No sabemos dónde puede ir esto, hay que ir viéndolo», comentó, sugiriendo que es prematuro hacer ajustes en la política monetaria sin contar con datos más concretos sobre el impacto de estas medidas.
El presidente de la Reserva Federal también mencionó que la falta de detalles sobre qué productos serán gravados y en qué medida complica la evaluación del efecto final de los aranceles. Además, las posibles represalias de otros países añaden una capa adicional de incertidumbre. Powell enfatizó la importancia de mantener las expectativas de inflación a largo plazo bien ancladas, para evitar que un aumento temporal de precios se convierta en un problema persistente.
En su última reunión, la Reserva Federal decidió mantener los tipos de interés en un rango del 4,25% al 4,5%, y se prevé que en 2025 se realicen dos recortes. A pesar de la incertidumbre generada por los aranceles, Powell aseguró que la economía estadounidense se encuentra en «relativa buena forma». Sin embargo, la tasa de desempleo ha mostrado un ligero aumento, alcanzando el 4,2% en marzo, con la creación de 228,000 nuevos empleos.
Mientras tanto, Trump ha instado a Powell a reducir los tipos de interés, argumentando que este sería el momento ideal para hacerlo. En su plataforma de redes sociales, el presidente criticó a Powell, sugiriendo que el presidente de la Reserva Federal «siempre llega tarde» en sus decisiones. Trump también destacó que los precios de la energía y otros costos están disminuyendo, lo que, según él, justifica una reducción de los tipos de interés.
La situación se complica aún más con la reciente imposición de un gravamen global del 10% a 184 países y a la Unión Europea, que en algunos casos se incrementa hasta un 34% para productos provenientes de China. Este nuevo arancel entra en vigor este sábado, y se espera que tenga repercusiones en los mercados globales.
Powell ha reiterado que la Reserva Federal está bien posicionada para gestionar los riesgos derivados de la guerra comercial, pero ha dejado claro que es demasiado pronto para determinar cuál sería el camino adecuado para la política monetaria. La incertidumbre actual, combinada con la falta de información clara sobre los aranceles, hace que cualquier ajuste en la política monetaria sea prematuro.
A medida que se acerca la fecha de implementación de los nuevos aranceles, tanto la Reserva Federal como los mercados financieros estarán observando de cerca los datos económicos entrantes y la evolución de las perspectivas. La situación actual plantea un desafío significativo para la economía estadounidense, y la respuesta de la Reserva Federal será crucial para navegar por estos tiempos inciertos.