El verano de 2025 ha sido un periodo de emociones intensas para Carla Goyanes, quien ha enfrentado uno de los años más difíciles de su vida. La empresaria ha lidiado con la pérdida de tres seres queridos en un corto lapso de tiempo, lo que ha marcado profundamente su vida y la de su familia. Sin embargo, a pesar del dolor, Carla ha encontrado en su familia el apoyo necesario para seguir adelante y disfrutar de los momentos que la vida le ofrece.
A medida que el verano se acercaba a su fin, Carla decidió despedirse de sus vacaciones en Ibiza con una emotiva publicación en sus redes sociales. En la imagen, se puede ver a la empresaria junto a su esposo, Jorge Benguria, y sus tres hijos: Carlos, Santi y Beltrán. La foto, que captura un momento de felicidad familiar, fue acompañada de un mensaje que refleja su gratitud por los momentos compartidos: «Goodbye Ibiza… Tiempo en familia. Familia feliz. Bengus 2025. Lo que ha costado este año una foto familiar». Esta frase resuena con la lucha de Carla por encontrar la luz en medio de la oscuridad.
### Un Verano de Recuerdos y Reflexiones
El verano de 2025 no solo ha sido un tiempo de vacaciones, sino también un periodo de reflexión para Carla y su familia. Este año marca el primer aniversario de la muerte de su padre, Carlos Goyanes, y de su hermana, Caritina. La pérdida de estos dos seres queridos ha dejado una huella imborrable en su vida, y el 7 de agosto, Carla organizó el Torneo de Pádel Memorial Carlos Goyanes en San Pedro de Alcántara como una forma de honrar su memoria. Este torneo, dirigido a niños y niñas de 5 a 16 años, busca fomentar el amor por el pádel, un deporte que su padre promovió con pasión.
«Para mí ha sido un orgullo y un placer organizar este primer torneo de pádel Memorial Carlos Goyanes. Él fue uno de los grandes impulsores del pádel aquí cuando empezó», comentó Carla, quien ha encontrado en esta actividad una forma de mantener viva la memoria de su padre. La participación de sus hijos en el torneo también ha sido un aspecto significativo, ya que les permite conectar con el legado familiar y recordar a su abuelo de una manera positiva.
El próximo 26 de agosto se cumplirá el primer aniversario de la muerte de Caritina, lo que añade una capa adicional de tristeza a este verano. La familia ha decidido enfrentar esta fecha con unidad y apoyo mutuo, encontrando en la cercanía familiar la fortaleza necesaria para sobrellevar el dolor. Carla ha compartido que, a pesar de las dificultades, han aprendido a valorar cada momento juntos, transformando la tristeza en unión y recordando a sus seres queridos con amor y gratitud.
### La Importancia de la Familia en Momentos Difíciles
La familia ha sido el pilar fundamental en la vida de Carla Goyanes durante este periodo de duelo. Su esposo, Jorge, y sus hijos han sido su mayor apoyo, brindándole la fuerza necesaria para seguir adelante. En sus redes sociales, Carla ha compartido momentos de alegría y felicidad junto a ellos, destacando la importancia de estar rodeada de sus seres queridos en tiempos difíciles.
«Gracias a ellos, he podido encontrar luz incluso en los días más oscuros», escribió Carla en una de sus publicaciones. Esta frase refleja su deseo de enfocarse en lo positivo y en los momentos de felicidad que la vida le ofrece, a pesar de las adversidades. La familia ha sido su refugio, y cada viaje y cada actividad juntos se ha convertido en una oportunidad para crear nuevos recuerdos y honrar a quienes han partido.
Además de sus vacaciones en Ibiza, Carla y su familia han realizado otros viajes durante el verano, incluyendo una escapada a la campiña inglesa para reencontrarse con sus hijos tras un campamento de verano. Estas experiencias han sido cruciales para mantener el espíritu familiar y para ayudar a los niños a procesar las pérdidas que han sufrido.
En medio de este verano lleno de emociones, Carla Goyanes ha demostrado que, aunque la vida puede ser dura, el amor y el apoyo familiar son fundamentales para superar los momentos difíciles. Su historia es un recordatorio de la importancia de valorar cada instante y de encontrar la fortaleza en la unidad familiar, incluso en los tiempos más oscuros.