La gestión de las brigadas forestales en Galicia ha sido objeto de críticas severas en los últimos meses, especialmente durante la reciente ola de incendios que ha asolado la región. La falta de personal adecuado, la escasa formación y la ineficacia en la planificación han llevado a una situación caótica que pone en riesgo tanto a los profesionales del sector como a la población en general. Este artículo explora las deficiencias en la gestión de las brigadas forestales y las implicaciones de esta crisis para la seguridad y el medio ambiente en Galicia.
La situación se ha vuelto insostenible, con más de 200 bajas en las brigadas que no han sido cubiertas, lo que ha llevado a una escasez crítica de personal en un momento en que la región enfrenta uno de sus peores años en términos de incendios forestales. A pesar de que el Gobierno de Alfonso Rueda había anunciado que contaba con unas 7,000 personas para la campaña de incendios, la realidad es que el número de efectivos disponibles es significativamente menor, lo que ha generado desconfianza y críticas por parte de la oposición y los sindicatos.
### La Falta de Personal y Formación Adecuada
Uno de los principales problemas que enfrenta la gestión de las brigadas forestales en Galicia es la falta de personal capacitado. La Xunta ha sido acusada de no movilizar a los efectivos necesarios para hacer frente a la crisis de incendios, lo que ha llevado a una situación en la que las brigadas están operando con un número insuficiente de trabajadores. Según informes, en el momento de mayor refuerzo, solo 4,300 trabajadores estaban activos en el terreno, lo que es alarmantemente bajo considerando la magnitud de los incendios.
Además, la formación que reciben los nuevos reclutas es insuficiente. Muchos de ellos completan un curso de prevención de riesgos laborales que dura apenas dos horas y se realiza en línea, lo que no les prepara adecuadamente para enfrentar situaciones de emergencia en el campo. Esta falta de preparación ha sido señalada como un factor crítico que contribuye a la ineficacia de las brigadas en la extinción de incendios. Los sindicatos han expresado su preocupación por la seguridad de los trabajadores, quienes se ven obligados a actuar en condiciones peligrosas sin la formación adecuada.
La Xunta ha intentado justificar la falta de personal y la escasa formación, argumentando que se están realizando esfuerzos para cubrir las vacantes y mejorar la capacitación. Sin embargo, los sindicatos y la oposición han cuestionado esta narrativa, señalando que la realidad es muy diferente. La falta de planificación y la escasez de recursos han llevado a una situación en la que las brigadas municipales, que son esenciales para la prevención y extinción de incendios, están siendo desmanteladas o funcionando con personal insuficiente.
### La Desorganización en la Gestión de Recursos
La desorganización en la gestión de recursos es otro aspecto crítico que ha contribuido a la crisis en las brigadas forestales. A pesar de que la Xunta ha publicado varias convocatorias para cubrir vacantes, muchos de estos procesos han sido criticados por su falta de transparencia y eficacia. Los sindicatos han denunciado que no han sido informados adecuadamente sobre las convocatorias, lo que dificulta su capacidad para supervisar el proceso y garantizar que se están tomando las decisiones correctas.
Además, la Xunta ha sido acusada de priorizar la contratación de personal temporal en lugar de establecer un sistema de empleo más estable y sostenible. Esto ha llevado a una rotación constante de personal, lo que no solo afecta la moral de los trabajadores, sino que también compromete la eficacia de las brigadas en la lucha contra los incendios. La falta de continuidad en el personal significa que muchos de los nuevos reclutas no tienen la experiencia necesaria para manejar situaciones de emergencia, lo que aumenta el riesgo tanto para ellos como para la comunidad.
La situación se agrava aún más por la falta de recursos financieros para las brigadas municipales. Muchos ayuntamientos no tienen la capacidad de financiar sus propias brigadas, lo que ha llevado a una disminución en el número de brigadas operativas. Según informes, el número de brigadas municipales ha disminuido drásticamente en los últimos años, lo que pone en peligro la capacidad de la región para hacer frente a los incendios forestales de manera efectiva.
La crisis en la gestión de las brigadas forestales en Galicia es un problema complejo que requiere una atención urgente. La falta de personal capacitado, la escasa formación y la desorganización en la gestión de recursos son factores que han llevado a una situación insostenible. A medida que la región continúa enfrentando el desafío de los incendios forestales, es fundamental que se tomen medidas inmediatas para abordar estas deficiencias y garantizar la seguridad de los trabajadores y la población en general. La gestión de los incendios forestales no solo es una cuestión de recursos, sino también de responsabilidad y planificación a largo plazo.