La circulación del AVE, los trenes de Media Distancia y Cercanías entre Madrid y Sevilla se reanudó completamente tras una grave avería eléctrica. El fallo, causado por la caída de un cable de media tensión sobre la infraestructura ferroviaria, interrumpió el servicio durante más de 12 horas. Técnicos de Adif y Endesa trabajaron de forma coordinada para restablecer la seguridad y la operatividad. El incidente pone en evidencia las vulnerabilidades de la red ferroviaria ante fallos externos de suministro eléctrico.
¿Qué causó la interrupción del AVE entre Madrid y Sevilla?
La avería se originó el martes a las 20:00 horas en La Rinconada (Sevilla). Un cable de la red de Endesa cayó sobre las catenarias de Adif. Las causas exactas aún no están determinadas. No se descarta un fallo estructural o un evento climático extremo, como los vientos intensos asociados a la ola de calor que afecta a España.
Daños en la infraestructura ferroviaria
El contacto del cable con la red de alimentación provocó un arco eléctrico. Esto generó un incendio localizado en la vía. Los bomberos actuaron de forma preventiva para evitar propagación. Se registraron daños en aisladores, soportes y secciones de alimentación. No hubo heridos ni daños materiales en trenes en circulación.
¿Cómo afectó la avería al tráfico ferroviario?
La interrupción se centró en el tramo entre Sevilla-Santa Justa y Guadajoz, un nudo crítico para la conexión con el resto de Andalucía. Esto implicó:
- Suspensión total del AVE en la línea Madrid-Sevilla y sus derivaciones a Málaga y Cádiz.
- Paralización de los servicios de Cercanías Sevilla en los corredores norte y sur.
- Reducción drástica de los trenes de Media Distancia, especialmente los que usan la vía convencional compartida.
Renfe activó planes de contingencia: autobuses sustitutorios y reprogramación masiva de billetes. Más de 18.000 viajeros resultaron afectados directamente.
¿Qué medidas legales y técnicas se aplicaron tras el incidente?
Adif y Endesa actuaron bajo el marco del Real Decreto 1385/2015, que regula la coordinación entre operadores eléctricos y ferroviarios. El protocolo exige notificación inmediata, evaluación de riesgos y reporte técnico en 72 horas. Además, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) supervisó las labores de restablecimiento.
Responsabilidad compartida
La caída de un cable de media tensión no es un evento cubierto por la responsabilidad exclusiva de Adif. El Reglamento (UE) 2016/798 establece que los operadores de redes eléctricas deben garantizar la integridad de sus instalaciones en zonas de influencia ferroviaria. Endesa deberá presentar un informe técnico sobre la causa raíz.
¿Cuál es el impacto económico de este tipo de averías?
Cada hora de interrupción en la línea Madrid-Sevilla supone una pérdida estimada de 420.000 euros en ingresos directos (Renfe, Adif, estaciones). Además, hay costes indirectos: pérdida de competitividad frente al avión, daño reputacional y costes de compensación a viajeros. En 2025, las interrupciones por fallos externos representaron el 23 % de los incidentes graves en alta velocidad, según datos de la AESF.
Datos Clave
- El fallo ocurrió en La Rinconada (Sevilla), punto crítico de convergencia entre redes eléctrica y ferroviaria.
- Se activó el Plan de Emergencia Conjunto Adif-Endesa, con intervención de 42 técnicos y 7 unidades móviles.
- El restablecimiento completo se logró en menos de 14 horas, por debajo del umbral de 24 horas exigido por la normativa europea.
- No se registraron sanciones inmediatas, pero la AESF abrirá una investigación técnica en los próximos 10 días.
- El incidente coincide con una ola de calor récord, que incrementa el riesgo de fatiga en cables aéreos y aislamientos.
La interrupción refleja una tensión creciente entre la expansión de la red eléctrica y la modernización ferroviaria. La inversión en protección perimetral, sensores de tensión en tiempo real y mantenimiento predictivo se ha convertido en prioridad estratégica para Adif. El Gobierno ya ha incluido 127 millones de euros en el Plan de Recuperación y Resiliencia para reforzar la interoperabilidad entre redes energéticas y ferroviarias hasta 2027.
