La iglesia de Santa Marta fue un hito religioso y social en el corazón de Ciutat Vella. Su demolición en 1911 no fue un hecho aislado. Fue parte de una transformación urbana que borró capas enteras de la historia barcelonesa. Hoy, su memoria resurge en estudios arqueológicos, debates académicos y planes de recuperación patrimonial. Conocer su destino es clave para entender cómo Barcelona priorizó el progreso sobre la memoria.
¿Dónde estaba exactamente la iglesia de Santa Marta?
La iglesia de Santa Marta ocupaba la esquina de las calles desaparecidas Riera de Sant Joan y Avellana, en el actual cruce entre Tapineria, Via Laietana y Avinguda de la Catedral. Ese espacio alberga hoy el edificio Zurich, construido en 1955.
El segundo emplazamiento de un legado secular
Ese lugar albergó la segunda iglesia de Santa Marta, levantada tras la desaparición del primer complejo en el siglo XVIII. El primer Hospital d’en Desvilar —también llamado Hospital de la Almoina— y su iglesia anexa datan del siglo XIV. Fueron destruidos entre 1716 y 1725 para construir la Ciutadella, una fortaleza militar que redefinió el mapa de la Ribera.
¿Por qué se demolió la iglesia en 1911?
La Via Laietana fue el eje de una reforma urbana radical. Proyectada en 1908 y ejecutada entre 1908 y 1926, su trazado atravesó el casco antiguo con criterios de higiene, movilidad y control social. La iglesia de Santa Marta cayó en la primera fase, en 1911, junto a cientos de viviendas, talleres y edificios medievales.
El impacto económico de la demolición
La apertura de la vía generó una revalorización inmediata de los terrenos colindantes. Los precios de los solares se multiplicaron por tres en menos de cinco años. Sin embargo, el costo patrimonial fue irreversible: se perdieron estructuras arquitectónicas únicas, registros parroquiales y espacios de asistencia comunitaria que funcionaban desde hacía seis siglos.
¿Qué revelan las jornadas académicas sobre Santa Marta?
La XI Jornada sobre basílicas, organizada por la Facultat Antoni Gaudí del Ateneu Sant Pacià, puso en valor los hallazgos arqueológicos y documentales relacionados con el templo. La coordinadora, Julia Beltrán de Heredia, exconservadora jefa del Museu d’Història de Barcelona, destacó que los estudios recientes han identificado restos de cimientos y elementos litúrgicos bajo los cimientos del edificio Zurich.
El marco legal actual: ¿hay protección para lo desaparecido?
El Decreto 127/2022 de Patrimonio Cultural de Cataluña establece que los bienes desaparecidos con valor histórico documental pueden ser declarados Bienes de Interés Cultural (BIC) en categoría de “referencia”. Esto permite su inclusión en planes de interpretación urbana, señalización y educación patrimonial —aunque no su reconstrucción física.
¿Qué enseña Santa Marta sobre la gestión del patrimonio urbano?
El caso de Santa Marta es un espejo de las tensiones entre desarrollo y memoria. No se trata solo de un templo perdido. Es un símbolo de cómo las decisiones técnicas —como el trazado de una avenida— reconfiguran identidades colectivas. Hoy, la Ley de Patrimonio Cultural de Cataluña exige evaluaciones de impacto patrimonial previas a obras públicas en zonas históricas. Pero en 1911, no existía tal exigencia.
Datos Clave
- La iglesia de Santa Marta fue demolida en 1911, durante la primera fase de construcción de la Via Laietana.
- Su primer emplazamiento, del siglo XIV, fue destruido entre 1716 y 1725 para levantar la Ciutadella.
- El actual edificio Zurich (1955) ocupa su ubicación exacta en el cruce de Tapineria, Via Laietana y Avinguda de la Catedral.
- La Facultat Antoni Gaudí y el Ateneu Sant Pacià lideran investigaciones para recuperar su memoria mediante arqueología histórica y digitalización documental.
- El Decreto 127/2022 permite declarar como BIC en categoría de referencia a bienes desaparecidos con valor probado.
El legado de Santa Marta no está enterrado. Está archivado, cartografiado y reivindicado. Su historia recuerda que cada metro cuadrado de Barcelona tiene una capa de significado —y que la ciudad no crece solo hacia arriba, sino también hacia atrás.
