ERC mantiene una postura estratégica frente a la legislatura actual: no la da por acabada, rechaza forzar elecciones y deja abierta la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) con el Gobierno de Pedro Sánchez. Su enfoque combina realismo parlamentario, presión institucional y cálculo electoral. La decisión no es solo política: afecta la estabilidad presupuestaria, la inversión pública y el marco de convivencia institucional en España.
¿Por qué ERC no da por muerta la legislatura actual?
ERC considera que la legislatura sigue viva mientras exista una posibilidad real de aprobar leyes y presupuestos. Oriol Junqueras lo ha dejado claro ante estudiantes de la UPF: “No damos nada por muerto, lo luchamos todo”. Esta postura contrasta con la del PNV, que ya declaró la legislatura agotada y pidió elecciones antes de 2026.
La diferencia radica en el cálculo de fuerzas. ERC aún tiene capacidad de influencia en el Congreso, especialmente en temas clave como los PGE, reformas fiscales o leyes de memoria democrática. Su margen de maniobra depende de su capacidad para condicionar acuerdos sin romper la gobernabilidad.
El factor tiempo y la agenda electoral
ERC ha activado su Consell Nacional para preparar listas electorales, pero esto no implica un anuncio de ruptura. Es una medida táctica: garantizar que esté lista si se convocan elecciones, pero sin descartar un acuerdo de última hora. El partido prioriza la gestión de la agenda legislativa sobre la precipitación electoral.
¿Qué condiciones pone ERC para negociar los PGE 2026?
Junqueras ha sido claro: ERC no rechaza los presupuestos de forma automática. Su disposición depende de que el Gobierno presente propuestas concretas y sustanciales. “Entiendo que si quieren negociar harán alguna propuesta”, afirmó. No basta con anuncios: se exigen compromisos reales en inversión territorial, financiación autonómica y derechos sociales.
El partido exige que los PGE reflejen un interés real para Cataluña y para la ciudadanía. Esto incluye fondos para infraestructuras, educación, sanidad y políticas de vivienda. Sin esos elementos, ERC no considera viable un respaldo.
La negociación como servicio público
Junqueras vincula su participación parlamentaria con el concepto de “hacer un buen servicio a la sociedad”. Para ERC, votar unos presupuestos no es una concesión política: es una responsabilidad institucional. Esta visión refuerza su credibilidad ante votantes que valoran la gestión sobre la confrontación simbólica.
¿Cuál es el impacto económico de la postura de ERC?
La incertidumbre presupuestaria afecta directamente a la planificación de ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas. Sin PGE aprobados, se prorrogan los del año anterior, lo que limita la inversión en nuevos proyectos. En Cataluña, esto retrasa iniciativas clave en transporte, transición energética y atención a la dependencia.
Además, los mercados observan con atención la estabilidad del Gobierno. Una ruptura prematura podría afectar la confianza inversora y el rating de deuda soberana. ERC sabe que su voto no solo decide presupuestos: influye en la percepción de riesgo país.
Marco legal y práctico de la negociación
Los PGE deben aprobarse antes del 1 de enero. Si no lo hacen, se aplica la prórroga automática del año anterior. Pero esta opción impide nuevas partidas y limita la flexibilidad fiscal. ERC puede usar este plazo como palanca: negociar concreciones antes de que expire el margen de maniobra.
¿Qué implica esta estrategia para la gobernabilidad de España?
ERC no busca desestabilizar, sino condicionar. Su postura refleja una evolución en su relación con el Estado: menos énfasis en la ruptura unilateral, más en la negociación institucional desde la posición de fuerza parlamentaria.
Esto obliga al PSOE a equilibrar sus compromisos con otros socios, como Sumar o el PNV, y a priorizar propuestas que generen consenso mínimo. La estabilidad del Gobierno depende ahora de su capacidad para integrar demandas territoriales sin fracturar su coalición.
Datos Clave
- ERC ha activado su Consell Nacional, pero no ha anunciado ruptura con el Gobierno.
- Oriol Junqueras rechaza dar por muerta la legislatura y afirma que “lucharemos en todas las batallas que podamos”.
- La negociación de los PGE 2026 está condicionada a propuestas concretas y “interés real” para Cataluña.
- Sin PGE aprobados, rige la prórroga del presupuesto anterior, lo que frena inversión pública y planificación estratégica.
- La postura de ERC contrasta con la del PNV, que ya declaró la legislatura agotada y pidió elecciones antes de 2026.
