La Comisión Europea ha lanzado una evaluación científica integral sobre el consumo de pescado que equilibrará riesgos y beneficios reales. Este análisis, liderado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), reemplazará enfoques unidimensionales basados solo en contaminantes. Su entrega está prevista para diciembre de 2027. La decisión responde a una demanda estructural del sector pesquero y refuerza la credibilidad de las recomendaciones nutricionales en Europa.
¿Por qué la UE cambia su enfoque sobre el mercurio en el pescado?
Bruselas ha abandonado la evaluación aislada del metilmercurio. Ahora se integrarán factores protectores como el selenio, presente en especies como el atún y la caballa. Esta actualización responde a evidencia científica que demuestra que el selenio neutraliza parcialmente la toxicidad del mercurio. La Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE) ha emitido formalmente el mandato para esta revisión.
¿Qué contaminantes y nutrientes evaluará la EFSA?
La evaluación no se limitará al mercurio. Incluye siete sustancias prioritarias: dioxinas, PCB similares, PFAS, PBDE, arsénico, ácido dimetilarsínico y metilmercurio. Pero también analizará activamente los beneficios de la proteína marina, los ácidos grasos omega-3 y, de forma específica, el papel modulador del selenio. Esto marca un giro regulatorio hacia la nutrición realista y contextualizada.
El selenio como factor clave en la toxicidad del mercurio
La interacción mercurio-selenio es ahora un eje central de la evaluación. Estudios epidemiológicos muestran que poblaciones con alta ingesta de pescado rico en selenio —como en regiones costeras de España y Portugal— no presentan los efectos adversos esperados por niveles de mercurio. La EFSA analizará si los umbrales actuales de mercurio total subestiman esta protección fisiológica.
¿Cómo afectará esta revisión a la flota atunera española y al mercado europeo?
La flota atunera española, especialmente la basada en Vigo, representa el 40 % de la captura comunitaria. Las actuales restricciones de comercialización por mercurio afectan a productos como el atún rojo y el patudo. Una nueva evaluación podría permitir ajustes en los umbrales máximos de mercurio y en las recomendaciones de consumo para grupos vulnerables. Esto impacta directamente en la facturación, la exportación y la percepción del consumidor.
Datos Clave
- La evaluación riesgo-beneficio de la EFSA se publicará en diciembre de 2027.
- El mandato fue emitido por la DG SANTE, no por DG MARE, lo que refuerza su enfoque sanitario y nutricional.
- La respuesta oficial de la Comisión fue firmada por Charlina Vitcheva, directora general de Asuntos Marítimos y Pesca.
- El Market Advisory Council (MAC) lideró la petición, con Yobana Bermúdez como presidenta.
- España aporta más del 35 % de la producción europea de conservas de atún.
¿Qué marco legal y económico sustenta esta revisión?
La revisión se enmarca en el Reglamento (CE) Nº 1881/2006, que fija límites máximos de contaminantes en alimentos. Pero también responde al Pacto Verde Europeo y al Plan de Acción para la Salud Pública 2023–2030, que priorizan dietas sostenibles y basadas en alimentos integrales. Desde el punto de vista económico, el sector pesquero europeo genera más de 7.000 millones de euros anuales. Una regulación más equilibrada evita pérdidas innecesarias en cadenas de valor y fortalece la soberanía alimentaria.
La evaluación no es solo técnica: es una actualización ética de la ciencia regulatoria. Incorpora evidencia de campo, respeta la diversidad nutricional de las especies y reconoce que el pescado no es un vector de riesgo, sino un alimento complejo con múltiples interacciones bioquímicas. Esto refuerza el principio E-E-A-T (Experiencia, Expertise, Autoridad, Confianza) en la toma de decisiones alimentarias en la UE.
