Las Torres de Meirás son mucho más que una construcción arquitectónica en Sada (A Coruña). Son un símbolo de resistencia cultural, un hito de la propiedad pública recuperada tras décadas de litigio, y el epicentro del legado literario de Emilia Pardo Bazán. Desde 2020, el pazo forma parte del patrimonio estatal. Su historia entrelaza literatura, derecho, memoria histórica y justicia social.
¿Por qué las Torres de Meirás son un referente del patrimonio cultural español?
Las Torres de Meirás fueron concebidas por Emilia Pardo Bazán como un espacio de creación y reflexión. En 1904, tras concluir su construcción, allí reposaron los restos de su padre, don José Pardo Bazán, cumpliendo un deseo expresado en cartas íntimas. La escritora no solo diseñó la fábrica: se inspiró en modelos europeos como Abbotsford de Walter Scott o La Vallée-aux-Loups de Chateaubriand. Su visión trascendió lo estético: buscó un lugar donde la literatura y la libertad intelectual florecieran sin límites.
El pazo como laboratorio creativo
Pardo Bazán escribió allí obras clave como La Quimera, donde transformó Meirás en el Pazo de Alborada. Allí recibió a figuras como Miguel de Unamuno, José Zorrilla y Rosalía de Castro, convirtiendo el lugar en un salón literario al aire libre. Su correspondencia revela una obsesión por el espacio como extensión del pensamiento: «Tenemos obra abierta, sin más arquitecto ni más dibujante que yo».
¿Cómo se recuperó el pazo para la ciudadanía?
En 2018, el Tribunal Supremo declaró la nulidad de la adquisición forzosa del pazo durante la dictadura. El fallo confirmó que la entrega del inmueble a la familia de Francisco Franco en 1938 fue ilegítima, basada en presión, coacción y ausencia de contraprestación. Tras años de movilización ciudadana y litigios, el Estado recuperó la titularidad en 2020. Desde entonces, el pazo está gestionado por el Ministerio de Cultura y Deporte, con acceso público y programación cultural continua.
El marco legal de la recuperación
La sentencia se sustentó en el principio de legalidad y en la Ley de Memoria Histórica (2007, reformada en 2022). Esta norma establece que los bienes obtenidos mediante coacción durante la Guerra Civil y la dictadura deben ser restituidos. El caso de Meirás sentó jurisprudencia: fue el primer pazo recuperado bajo esta base legal. Su gestión actual se rige por el Real Decreto 112/2021, que regula la custodia de bienes patrimoniales de interés general.
¿Cuál es el impacto económico y social actual del pazo?
La recuperación de Meirás generó un efecto multiplicador en la comarca de Sada y Betanzos. En 2023, el pazo recibió más de 120.000 visitantes, un 45 % más que en 2022. La actividad cultural asociada —talleres, lecturas, exposiciones— generó 32 empleos directos y estimuló 17 iniciativas locales de turismo sostenible. El Ayuntamiento de Sada reportó un aumento del 18 % en reservas de alojamiento rural vinculadas a visitas al pazo.
La dimensión económica del patrimonio recuperado
- El presupuesto anual de conservación y difusión supera los 850.000 €, financiados íntegramente por el Estado.
- El pazo forma parte de la Ruta del Modernismo Gallego, impulsada por la Xunta para atraer turismo cultural especializado.
- Se han firmado convenios con universidades (USC, UDC) para investigación sobre género y patrimonio, con tres tesis doctorales en curso.
¿Qué significa Meirás para la literatura española contemporánea?
Meirás es un punto de inflexión en la relectura del canon. Pardo Bazán no fue solo una novelista: fue una pensadora jurídica, una agronoma práctica, y una defensora de la educación femenina. Su casa fue un laboratorio de ideas que anticipó debates actuales sobre propiedad intelectual, acceso al conocimiento y memoria colectiva. Hoy, el pazo alberga el Centro de Estudios Emilia Pardo Bazán, que digitaliza sus manuscritos y promueve becas para investigadoras en estudios de género.
Datos Clave
- El pazo fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994 y de propiedad pública en 2020.
- La construcción original data de 1890; la reforma en Torres de Meirás concluyó en 1904.
- El proceso de recuperación duró 12 años, desde la primera denuncia ciudadana (2008) hasta la entrega formal al Estado (2020).
- La sentencia del Tribunal Supremo fue unánime y se basó en pruebas documentales, cartas personales y testimonios orales recogidos por la Comisión de la Verdad.
La historia de Meirás no es solo del pasado. Es un modelo de cómo la justicia restaurativa, la gestión pública del patrimonio y la reivindicación literaria pueden converger para construir futuro.
