Una mujer de 45 años murió por heridas con arma blanca en su domicilio de Mairena del Aljarafe (Sevilla) en un suceso investigado como violencia de género. La Guardia Civil actúa bajo la hipótesis de asesinato machista, pese a la ausencia de denuncias previas y de inscripción en el sistema VioGén. El presunto agresor, un hombre de 44 años, sufrió lesiones autoinfligidas y fue hospitalizado.
¿Por qué este caso pone en duda la efectividad del sistema VioGén?
El sistema VioGén es la herramienta central del Estado para identificar, valorar y dar seguimiento a casos de violencia machista. Su fallo aquí es crítico: ni la víctima ni el agresor estaban registrados. Eso implica que no hubo alertas previas, ni valoración de riesgo, ni activación de medidas de protección.
Esto no es una excepción aislada. Según el último informe del Consejo General del Poder Judicial (2025), el 38 % de las mujeres asesinadas por violencia de género no figuraban en VioGén. La razón más frecuente: ausencia de denuncia formal.
La brecha entre denuncia y protección
Muchas mujeres no denuncian por miedo, dependencia económica o falta de confianza en las instituciones. El sistema depende de la iniciativa de la víctima, no de la detección proactiva por parte de servicios sociales, sanitarios o educativos.
¿Qué impacto económico tiene la violencia de género no prevenida?
La violencia machista cuesta a España más de 10.200 millones de euros anuales, según el Instituto de la Mujer (2025). Ese monto incluye gastos sanitarios, pérdida de productividad, costes judiciales y apoyo a menores afectados.
Cada caso como el de Mairena del Aljarafe refleja una falla estructural que multiplica esos costes. La atención hospitalaria al agresor, la investigación policial, los procesos judiciales y el apoyo psicosocial a la familia son gastos evitables con una prevención temprana.
Falta de coordinación interinstitucional
Los profesionales de Atención Primaria, centros de salud mental y servicios sociales no están obligados a derivar automáticamente a VioGén sin consentimiento explícito. Esa laguna legal limita la capacidad de respuesta ante señales de alarma no denunciadas.
¿Qué dice la ley sobre la obligatoriedad de la derivación a VioGén?
La Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género establece que los profesionales que detecten indicios de violencia deben informar al juez o fiscal. Pero no obliga a la inscripción automática en VioGén si no hay denuncia.
Esta ambigüedad legal genera desigualdad territorial: en Andalucía, por ejemplo, los protocolos de salud pública recomiendan la derivación, pero no la imponen. En el País Vasco, sí existe una obligación de notificación ante sospecha fundada.
La reforma pendiente del Real Decreto 1109/2022
El decreto regula la coordinación entre administraciones, pero su aplicación es desigual. Solo el 42 % de los municipios andaluces han integrado sus servicios sociales con VioGén, según la Junta de Andalucía (junio 2026).
¿Qué medidas urgentes exige el caso de Mairena del Aljarafe?
La muerte de esta mujer no es un accidente. Es un indicador de que el sistema de prevención falla en su eslabón más débil: la detección temprana sin denuncia.
Datos Clave
- La víctima y el presunto agresor no estaban inscritos en VioGén.
- No existían denuncias previas ni órdenes de protección.
- El 38 % de las mujeres asesinadas en 2025 no figuraban en el sistema.
- La violencia de género cuesta a España más de 10.200 millones de euros/año.
- Solo el 42 % de los municipios andaluces tienen coordinación efectiva con VioGén.
La reforma no puede esperar. Se requiere una actualización legal que habilite la inscripción en VioGén con base en indicios objetivos, no solo en denuncias. También se necesita formación obligatoria para profesionales sanitarios y sociales en detección de señales de alarma. Y, sobre todo, inversión real en redes locales de apoyo: refugios, acompañamiento jurídico gratuito y programas de reinserción económica para mujeres en riesgo.
El caso de Mairena del Aljarafe no es un aislado. Es un espejo. Y el reflejo exige acción inmediata, no solo lamentación.
