Llanos Massó, presidenta de las Corts Valencianes, cierra una legislatura marcada por la tragedia de la DANA, la alta cristalización política y una intensa tensión institucional. Su gestión refleja los desafíos reales de liderar una cámara autonómica en un contexto de emergencia climática, inestabilidad gubernamental y debate constitucional sobre el modelo territorial.
¿Cuál es el balance de su legislatura como presidenta de las Corts?
La legislatura ha sido complicada y dura, según su propia evaluación. El primer año parecía predecible: investidura, presupuestos y debate político habitual. Pero la catástrofe de la DANA en 2023 alteró radicalmente el ritmo institucional. Los plenos se volvieron más tensos. Se sucedieron la dimisión del presidente, una nueva investidura, presupuestos fuera de plazo y varias comisiones de investigación.
Estos hechos no solo afectaron la agenda parlamentaria. Impactaron directamente en la gobernabilidad autonómica, retrasaron reformas clave y aumentaron la presión sobre los servicios públicos. Desde el punto de vista económico, la DANA generó pérdidas superiores a 1.200 millones de euros en la Comunitat Valenciana, según datos de la Generalitat. Eso obligó a reasignar partidas y activar fondos europeos de recuperación.
¿Qué significa su postura crítica frente al Estado autonómico?
Massó reafirma su escepticismo estructural hacia el modelo autonómico. No lo niega como realidad institucional, sino como ideal político. Su postura se enmarca dentro de la doctrina de Vox sobre la unidad de España, que prioriza la soberanía nacional sobre las competencias autonómicas.
¿Cómo se compatibiliza con su cargo?
- Trabaja dentro del sistema vigente, respetando la Constitución de 1978 y el Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana.
- Busca cambios legales desde dentro, no mediante desobediencia o ruptura.
- Rechaza la deslegitimación institucional practicada por otros partidos en plenos o comisiones.
Esta estrategia responde a un marco legal claro: el Reglamento de las Corts Valencianes, que exige neutralidad institucional del presidente, y la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), que regula la participación de partidos en elecciones autonómicas.
¿Es su candidatura a la Generalitat una posibilidad realista?
Massó evita confirmar su candidatura, pero su perfil la posiciona como una de las opciones más sólidas dentro de Vox. El partido sigue un modelo de designación centralizada, con decisiones tomadas por la dirección nacional cerca de la convocatoria electoral.
Factores que refuerzan su viabilidad:
- Experiencia directa en gestión parlamentaria autonómica.
- Visibilidad mediática constante desde 2023.
- Coherencia con la línea ideológica del partido en materia territorial.
- Ausencia de escándalos personales o institucionales durante su mandato.
El contexto electoral actual favorece a líderes con perfil institucional y capacidad de respuesta ante crisis. La próxima cita electoral autonómica está prevista para 2027, y Vox busca consolidar su presencia en la Comunitat tras su entrada en el Parlamento en 2019.
¿Qué impacto tiene su liderazgo en el sistema autonómico valenciano?
Su presidencia ha evidenciado una paradoja: una figura crítica con el modelo autonómico ejerciendo una de sus máximas funciones. Esto ha generado debates jurídicos y políticos sobre la neutralidad del presidente de una cámara, la separación entre ideología y función institucional, y los límites de la representación parlamentaria.
Desde el punto de vista económico, su gestión coincidió con la aplicación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) en la Comunitat. Más del 30 % de los fondos europeos se destinaron a infraestructuras hídricas y adaptación climática —una prioridad directa tras la DANA.
Datos Clave
- La DANA causó más de 200 fallecidos y afectó a 140 municipios en la Comunitat Valenciana.
- Las Corts Valencianes aprobaron 4 comisiones de investigación entre 2023 y 2026.
- Vox obtuvo 12 escaños en las elecciones de 2023, su mejor resultado histórico en la región.
- El presupuesto de la Generalitat para 2026 fue aprobado con 3 meses de retraso, el mayor retraso desde 2015.
- La presidenta de las Corts ejerce funciones de alta representación institucional, incluida la convocatoria de elecciones autonómicas.
¿Qué implica su postura para el futuro del sistema autonómico?
Su liderazgo no cuestiona solo la eficacia del modelo autonómico. Lo hace desde una lectura constitucionalista estricta, que exige revisar competencias compartidas, especialmente en educación, sanidad y gestión del agua. Esto choca con la práctica consolidada de transferencias de poder desde el Estado a las comunidades.
El marco legal actual permite esta tensión: el Título VIII de la Constitución reconoce la autonomía, pero el artículo 149 reserva competencias exclusivas al Estado. La interpretación de esos límites define el futuro del sistema. Massó representa una corriente que busca redefinir esos límites, no abolirlos de forma unilateral.
Su influencia trasciende lo valenciano. Es un referente para otras formaciones que cuestionan el federalismo español desde posiciones constitucionalistas. Su desempeño en las Corts será observado de cerca en Madrid, Bruselas y otras capitales autonómicas como caso de estudio sobre gobernabilidad en contextos de alta polarización.
