El Govern de Baleares ha impuesto multas de hasta 45.000 euros por infracciones graves en el régimen de vivienda protegida (VPO). En los primeros seis meses de 2026, se realizaron 335 inspecciones. El 80 % de ellas —282— investigaron fraudes en la comercialización o uso indebido de VPO. Las sanciones más altas responden a sobreocupación, transformación ilegal de espacios y evasión de obligaciones legales.
¿Qué prácticas están generando multas de hasta 45.000 euros?
Las sanciones más severas se aplican cuando se vulneran los principios de habitabilidad, destino legal y transparencia contractual de las viviendas protegidas. Un caso emblemático ocurrió en Palma: un propietario convirtió la sala de estar en dormitorio, violando la normativa que prohíbe transformar zonas comunes en habitaciones. El piso estaba autorizado para seis personas, pero albergaba a nueve. Esta sobreocupación permitió al dueño obtener ingresos superiores a 2.000 euros mensuales, muy por encima de lo permitido.
¿Por qué es ilegal transformar zonas comunes en dormitorios?
La Ley 18/2007 de Vivienda de Baleares exige que las VPO mantengan su configuración original. Alterar espacios como salones, pasillos o cocinas para crear nuevas habitaciones afecta la superficie útil mínima, la ventilación, la iluminación natural y la seguridad contra incendios. Estos cambios invalidan la licencia de habitabilidad y generan riesgos reales para los ocupantes.
¿Qué otros incumplimientos están siendo sancionados?
Además de la sobreocupación y la reconfiguración ilegal, las inspecciones detectan tres tipos recurrentes de infracción:
- Falta de actualización del registro de arrendamientos VPO, lo que impide controlar el cumplimiento de precios máximos.
- No pago de gastos de comunidad por parte de grandes tenedores, una práctica que afecta a la sostenibilidad del edificio y a los vecinos.
- Negativa a colaborar con los inspectores: 18.000 euros en multas se derivan de requerimientos no contestados o impedimentos al acceso.
¿Cómo afecta esto al mercado del alquiler en Mallorca?
Muchos propietarios han abandonado el alquiler tradicional para optar por el alquiler por habitaciones. Esta estrategia, aunque rentable, suele eludir controles de capacidad máxima, certificados de eficiencia energética y registro obligatorio. El resultado es una distorsión del mercado: se reduce la oferta real de viviendas completas y se incrementa la presión sobre barrios con alta concentración de VPO.
¿Qué marco legal regula estas sanciones?
Las multas se sustentan en la Ley 18/2007, el Decreto 12/2022 de inspección de vivienda y el Reglamento de Vivienda Protegida de Baleares. Estas normas establecen tres grados de infracción: leve, grave y muy grave. La transformación de zonas comunes y la sobreocupación sistemática se clasifican como infracciones muy graves, con sanciones que van de 15.001 a 45.000 euros.
¿Qué impacto económico tiene esta fiscalización?
La acción inspectora no solo busca sancionar, sino reequilibrar el mercado. Según datos de la Conselleria, el 37 % de las VPO en Mallorca están afectadas por prácticas irregulares. Cada multa media de 12.000 euros se reinvierte en programas de ayuda al alquiler y refuerzo de la inspección técnica. Además, la recuperación de viviendas ilegalmente ocupadas ha permitido reasignar 42 pisos a familias en lista de espera.
Datos Clave
- Se han realizado 335 inspecciones en los primeros seis meses de 2026.
- El 80 % (282) se centró en fraudes de vivienda protegida (VPO).
- Las multas más altas (45.000 euros) corresponden a sobreocupación y transformación ilegal de zonas comunes.
- 18.000 euros en sanciones por negativa a colaborar con inspectores.
- El alquiler por habitaciones ha crecido un 22 % interanual, pero el 64 % de estos anuncios no cumplen con la normativa VPO.
La fiscalización activa responde a una crisis habitacional real. En Mallorca, el precio medio del alquiler subió un 14,3 % en 2025. Garantizar el cumplimiento de las condiciones de las VPO no es solo una cuestión legal: es una herramienta clave para proteger el acceso a la vivienda digna.
