Sam Neill, actor neozelandés de 78 años y protagonista de Parque Jurásico, falleció de forma repentina tras superar un linfoma no hodkiniano. Su familia confirmó que murió libre de cáncer, gracias a una terapia de células T con CAR, un tratamiento innovador que reprograma el sistema inmunitario para atacar tumores específicos. Este caso pone en el centro del debate la eficacia, accesibilidad y regulación de las terapias avanzadas contra el cáncer.
¿Qué es la terapia de células T con CAR y cómo funciona?
La terapia de células T con CAR (Chimeric Antigen Receptor) es un tipo de inmunoterapia personalizada. No es un fármaco estándar. Se extraen células T del paciente, se modifican genéticamente en laboratorio y se reintroducen para reconocer y destruir células cancerosas.
El proceso implica tres etapas clave:
Extracción y modificación
Se recolectan linfocitos T mediante aféresis. Luego, un vector viral desactivado transporta el gen del receptor CAR al interior de las células.
Expansión ex vivo
Las células modificadas se multiplican en condiciones controladas durante 2–3 semanas.
Infusión y monitoreo
Se reintroducen al paciente. Requiere vigilancia intensiva por riesgos como la respuesta inflamatoria sistémica (síndrome de liberación de citocinas).
¿Por qué se usó en un linfoma no hodkiniano?
El linfoma no hodkiniano es un cáncer del sistema linfático. En fases avanzadas, como la fase tres que padeció Neill, las opciones convencionales —quimioterapia, radioterapia— suelen perder eficacia.
La terapia de células T con CAR está aprobada en la UE y EE.UU. para linfomas refractarios o recidivantes. Su tasa de respuesta global supera el 70 % en ensayos clínicos. Neill recibió un tratamiento basado en axicabtagene ciloleucel o similar, que apunta al antígeno CD19, expresado en la mayoría de los linfomas B.
¿Qué implica su uso en la práctica clínica actual?
Aunque prometedora, la terapia de células T con CAR no es de acceso universal. Requiere infraestructura especializada: centros autorizados, equipos multidisciplinarios y protocolos de manejo de efectos adversos.
En España, solo 12 hospitales están certificados para su administración. En la UE, su precio ronda los 350.000 euros por tratamiento, lo que genera tensiones en los sistemas públicos de salud.
Marco regulatorio y ético
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aprobó la primera terapia CAR-T en 2018. Desde entonces, exige seguimiento a largo plazo (15 años) para evaluar riesgos tardíos como leucemias secundarias.
¿Cuál es el impacto económico y social de estas terapias?
El crecimiento del mercado global de terapias CAR-T superará los 12.000 millones de dólares en 2027. Pero su costo elevado profundiza desigualdades: pacientes en países sin acuerdos de reembolso quedan excluidos.
En Nueva Zelanda, donde residía Neill, el acceso depende de evaluaciones caso por caso del Pharmac, el organismo que regula medicamentos. Su tratamiento probablemente se financió mediante un programa de acceso temprano o colaboración internacional.
Datos Clave
- La terapia de células T con CAR es la primera inmunoterapia celular aprobada para cáncer hematológico.
- Requiere modificación genética ex vivo, no se administra como pastilla ni inyección estándar.
- El 40 % de los pacientes experimenta síndrome de liberación de citocinas, que puede ser mortal sin manejo especializado.
- En 2025, la EMA aprobó 7 productos CAR-T; 3 más están en fase avanzada de revisión.
- Su producción tarda entre 3 y 5 semanas: un reto logístico para pacientes con progresión rápida.
El fallecimiento de Sam Neill no restó validez a su tratamiento. Al contrario: confirma que la terapia de células T con CAR puede lograr remisiones profundas y duraderas, incluso en cánceres agresivos. Su caso refuerza la necesidad de acelerar la integración de terapias avanzadas en los sistemas sanitarios, con criterios claros de equidad, financiación sostenible y formación especializada. La ciencia ya lo permite. Ahora, la política y la ética deben garantizar que llegue a quien lo necesita.
