Durante los meses de verano, muchas personas experimentan cambios en sus rutinas diarias, lo que puede llevar a hábitos alimenticios poco saludables. Uno de los errores más comunes es saltarse comidas, especialmente el desayuno y el almuerzo. Esta práctica, aunque puede parecer inofensiva, puede tener consecuencias significativas para la salud digestiva. El Dr. Enrique Rey, experto en medicina y Vicedecano de Relaciones Institucionales de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, explica que omitir estas comidas puede aumentar la producción de ácido gástrico, lo que irrita la mucosa gástrica y puede llevar a problemas como gastritis y acidez.
### Consecuencias de Saltarse Comidas
El Dr. Rey señala que cuando se omite una comida, el cuerpo puede reaccionar de varias maneras. En primer lugar, la falta de alimento puede provocar un aumento en la producción de ácido gástrico, que, sin nada que neutralizarlo, puede irritar el revestimiento del estómago. Esto puede resultar en síntomas de dispepsia funcional, que incluyen hinchazón, pesadez y dolor en la parte superior del abdomen. Además, desviarse del horario habitual de comidas puede duplicar el riesgo de infección por Helicobacter pylori, una bacteria que puede causar gastritis y otros problemas digestivos.
Otro aspecto a considerar es que la dispepsia funcional no solo afecta a la salud física, sino que también puede impactar la calidad de vida de quienes la padecen. Las molestias constantes pueden dificultar la concentración y reducir la energía necesaria para realizar tareas cotidianas, lo que a su vez puede afectar la productividad laboral y las actividades sociales. En España, esta condición es más común entre los jóvenes, especialmente aquellos de entre 18 y 39 años, quienes son más propensos a experimentar estrés emocional y hábitos alimenticios irregulares.
### Alimentos que Agravan la Dispepsia Funcional
El Dr. Rey también destaca la relación entre la dispepsia funcional y ciertos tipos de alimentos. Los alimentos grasos, picantes y las bebidas carbonatadas son conocidos por agravar los síntomas de esta condición. Los alimentos grasos, por ejemplo, retrasan el vaciamiento gástrico y pueden provocar una sensación de plenitud precoz. Por otro lado, los alimentos picantes, que contienen compuestos como la capsaicina, pueden activar receptores de dolor en el tracto gastrointestinal, aumentando la sensibilidad visceral y causando molestias como ardor o dolor epigástrico. Las bebidas carbonatadas, al introducir gas en el estómago, pueden contribuir a la distensión abdominal y a la sensación de presión, exacerbando así los síntomas dispépticos.
Para quienes padecen dispepsia funcional, es crucial prestar atención a la alimentación. Se recomienda evitar alimentos que puedan desencadenar síntomas, como frituras, snacks grasos y bebidas azucaradas. En su lugar, se sugiere seguir una dieta equilibrada, como la dieta mediterránea, que incluye frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables como el aceite de oliva. Alimentos como la manzana, la pera, el plátano, el calabacín y las espinacas son especialmente recomendables.
Además, el Dr. Rey enfatiza la importancia de mantener horarios regulares de comida. Saltarse comidas o picar entre ellas puede alterar los patrones normales de vaciamiento gástrico, lo que puede llevar a un aumento de la carga digestiva y, por ende, a síntomas de malestar. La hidratación también juega un papel fundamental en la salud digestiva, por lo que se recomienda beber suficiente agua y limitar el consumo de bebidas irritantes como el café y el alcohol.
Por último, existen alternativas naturales que pueden ayudar a aliviar las molestias digestivas. La combinación de aceites esenciales de menta y alcaravea ha demostrado ser efectiva en el alivio de síntomas como el dolor epigástrico y la hinchazón. Adoptar hábitos saludables y ser consciente de la alimentación puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de quienes sufren de dispepsia funcional. Mantener un patrón alimentario regular y priorizar alimentos frescos y ligeros no solo ayuda a prevenir molestias, sino que también contribuye a una mejor salud en general.