El estrecho de Ormuz es la válvula de presión del sistema energético mundial. Cada día, el 20 % del petróleo global transita por sus 34 kilómetros de ancho. Desde abril de 2026, su operatividad está bajo tensión extrema. Irán impuso un control estricto tras denunciar obstáculos estadounidenses al tránsito marítimo. El ataque conjunto de EEUU e Israel del 28 de febrero —que causó la muerte del líder supremo Alí Jameneí— desencadenó una escalada regional. Misiles iraníes impactaron bases estadounidenses en Irak, Siria y Jordania. El Líbano volvió a ser escenario de combates. El precio del petróleo Brent superó los 112 dólares por barril. Un alto al fuego frágil y el bloqueo parcial de Ormuz mantienen al mundo en alerta.
¿Qué implica el control iraní del estrecho de Ormuz para el comercio internacional?
Irán no ha cerrado formalmente el estrecho, pero sí ha activado protocolos de inspección selectiva, retrasos administrativos y maniobras de escolta obligatoria. Esto ralentiza el tráfico de más de 21 millones de barriles diarios. Los buques cisterna tardan hasta 48 horas en cruzar, frente a las 10 habituales. Las aseguradoras marítimas han elevado las primas un 300 % para rutas del Golfo Pérsico. El Fondo Monetario Internacional advierte que una interrupción prolongada del 30 % del flujo podría reducir el crecimiento global en 0,8 puntos porcentuales.
El papel de los aliados regionales
Pakistán, Omán y Rusia son ejes clave de la diplomacia iraní. El ministro de Exteriores Abás Araqchí inició una gira por estos tres países para consolidar apoyo político y logístico. Omán mantiene una postura neutral histórica y opera como canal informal entre Teherán y Washington. Rusia, por su parte, ha acelerado acuerdos de intercambio de crudo por armamento y ha respaldado resoluciones en la ONU contra las sanciones unilaterales.
¿Cuál es el marco legal del control iraní sobre el estrecho?
El estrecho de Ormuz está regido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Irán no es parte del tratado, pero sí reconoce el principio de paso inocente. Sin embargo, invoca el artículo 25 para justificar controles de seguridad en aguas territoriales. Estados Unidos, en cambio, defiende el paso de tránsito, que permite libertad de navegación incluso en estrechos estratégicos. Esta divergencia jurídica alimenta la tensión. La Corte Internacional de Justicia no ha emitido pronunciamiento vinculante al respecto.
La respuesta militar estadounidense
La Quinta Flota de la Armada estadounidense, con base en Bahrein, ha incrementado su presencia. Desplegó dos grupos de ataque con portaaviones y activó el Joint Maritime Operations Center en Doha. El Pentágono reitera que cualquier intento de cierre del estrecho será considerado una amenaza a la seguridad nacional.
¿Cómo impacta el conflicto en los precios globales de energía?
El petróleo no es el único afectado. El gas natural licuado (GNL) también sufre retrasos. Qatar y Emiratos Árabes Unidos han redirigido cargamentos hacia rutas alternativas, elevando los costos logísticos. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el aumento del 15 % en los fletes marítimos se trasladará al consumidor final en forma de inflación energética del 2,3 % en la zona euro y del 1,9 % en EE.UU. Los mercados de futuros muestran volatilidad récord: el contrato de junio 2026 del crudo WTI acumula 12 días consecutivos de fluctuaciones superiores al 4 %.
El rol de los actores no estatales
Grupos armados aliados a Irán, como Hezbolá y las milicias iraquíes proiraníes, han intensificado ataques contra infraestructura energética en el Golfo. En marzo, un dron destruyó un oleoducto en Kuwait. Estas acciones no son atribuidas directamente por Teherán, pero sí se enmarcan en su doctrina de guerra asimétrica.
¿Qué datos clave deben conocer los operadores globales?
- El estrecho de Ormuz transporta 21 millones de barriles diarios de petróleo.
- Las primas de seguro marítimo para buques en el Golfo Pérsico subieron un 300 % desde febrero de 2026.
- Irán exige inspección previa a buques con bandera de países sancionadores.
- La Quinta Flota de EE.UU. ha triplicado sus patrullajes en la zona desde marzo.
- El precio del petróleo Brent superó los 112 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022.
- El FMI advierte que una interrupción del 30 % del flujo afectaría el PIB global en 0,8 puntos porcentuales.
El conflicto trasciende la geopolítica regional. Es un test de resistencia para las cadenas de suministro globales, los marcos legales multilaterales y la estabilidad financiera. La diplomacia sigue en marcha, pero su éxito depende de la desescalamiento real en el mar, no solo en la mesa de negociaciones.
