Un nuevo incendio en el bloque ocupado de la ronda Ferran Puig de Girona dejó trece personas afectadas por inhalación de humo. Seis requirieron hospitalización. El fuego, ocurrido a las 22:30 horas, evidenció la fragilidad de un edificio en estado de abandono desde 2024. Las autoridades ya negocian su demolición bajo el Plan General municipal.
¿Qué ocurrió exactamente en el bloque de la ronda Ferran Puig?
El incendio se declaró alrededor de las 22:30 horas de este viernes. Un testigo alertó a los servicios de emergencia tras observar humo y llamas en el número 13–15. Acudieron seis dotaciones de Bomberos, que controlaron las llamas en veinte minutos.
Tras la extinción, se revisó toda la escalera y se ventiló el inmueble. Dos habitaciones quedaron completamente afectadas. Una vivienda del tercer piso (3º 2ª) fue precintada por peligro de derrumbe del techo.
¿Por qué este edificio sigue ocupado a pesar de los riesgos?
El bloque lleva ocupado desde el verano de 2024. No es la primera vez que se registra un incendio allí. Las autoridades han realizado actuaciones parciales de desalojo, pero nunca un desalojo total.
El Ayuntamiento de Girona negocia actualmente con la propiedad privada para proceder al derribo completo. Esto se sustenta en el Plan General municipal, vigente desde 2002, que clasifica la zona como de riesgo por su proximidad a las vías del tren.
¿Qué dice la normativa sobre edificios en riesgo estructural?
El Código Técnico de la Edificación (CTE) exige garantizar la estabilidad estructural, la seguridad contra incendios y la habitabilidad mínima. Un edificio con riesgo de derrumbe incumple el artículo 12.1 del CTE.
Además, la Ley 18/2007, de 28 de diciembre, de reforma del suelo, permite a los ayuntamientos intervenir en inmuebles que supongan un peligro para la seguridad pública. El Plan General de Girona refuerza esta competencia al delimitar zonas de protección ferroviaria.
¿Cuál es el impacto económico y social de la ocupación prolongada?
La ocupación prolongada genera costes públicos recurrentes: intervenciones de emergencia, vigilancia policial y gastos sanitarios. En este caso, el traslado de seis personas al hospital Josep Trueta y dos al CAP Güell supuso una carga directa para el Sistema Público de Salud.
Además, el inmueble está en una zona estratégica: junto a las vías del tren. Su estado impide proyectos de regeneración urbana y afecta el valor inmobiliario del entorno. El Ayuntamiento estima que el derribo podría abrir la puerta a una actuación de vivienda protegida, alineada con los objetivos del Plan de Vivienda de Cataluña 2023–2027.
¿Qué papel juegan las fuerzas de seguridad en estos casos?
Los Mossos d’Esquadra y la Policía Municipal de Girona no solo custodian el edificio. Su labor incluye la identificación de ocupantes, la coordinación con servicios sociales y la aplicación de órdenes judiciales de desalojo cuando procede.
En este caso, su presencia fue clave para evitar accesos no autorizados tras el incendio y garantizar la integridad de las zonas precintadas.
Datos Clave
- Seis personas fueron hospitalizadas tras inhalar humo.
- El incendio se extinguió en 20 minutos, con seis dotaciones de Bomberos.
- Una vivienda del 3º 2ª fue precintada por peligro de derrumbe.
- El edificio está ocupado desde verano de 2024, con múltiples incidentes previos.
- El Plan General de Girona (2002) autoriza el derribo por ubicación en zona ferroviaria.
- El CTE y la Ley 18/2007 sustentan la intervención municipal por riesgo estructural y de seguridad pública.
La situación refleja una tensión creciente entre el derecho a la vivienda y las obligaciones legales de seguridad. No se trata solo de un suceso aislado, sino de un síntoma de la presión sobre el parque inmobiliario urbano y la necesidad de mecanismos ágiles de intervención ante edificios en ruina. La negociación actual entre el Ayuntamiento y la propiedad podría marcar un precedente para otros casos similares en Cataluña.
