Los conductores españoles mayores de 65 años enfrentan desde 2026 renovaciones más frecuentes y estrictas del permiso de conducción. La validez se reduce a 5 años, frente a los 10 anteriores. Además, el certificado médico ahora incluye pruebas psicotécnicas y físicas reforzadas. Esto responde a riesgos reales: el 12 % de los accidentes mortales en carretera involucra a conductores de 65 o más años, según la DGT. La normativa europea y la Ley de Tráfico exigen garantizar la aptitud psicofísica continua.
¿Qué cambia en la renovación del carnet para mayores de 65 años?
A partir de 2026, los nacidos entre 1956 y 1961 que renueven su permiso este año entran en el nuevo régimen. La validez del permiso pasa de 10 a 5 años. Esto aplica a todas las categorías: AM, A1, A2, A, B y licencias profesionales. No es un cambio temporal: es una exigencia permanente vinculada a la edad.
El plazo no se extiende por buen historial ni ausencia de sanciones. La DGT lo establece de forma automática al alcanzar los 65 años. La renovación debe hacerse antes de la fecha de caducidad, sin prórroga. Si se conduce con el permiso vencido, se aplica una sanción de 200 € y pérdida de 4 puntos.
¿Por qué el certificado médico es más exigente desde los 65 años?
El reconocimiento médico ya no es un trámite rutinario. En los Centros de Reconocimiento de Conductores autorizados, se evalúan cinco áreas clave: visión, audición, coordinación, reflejos y estado general. Pero desde 2026, la parte psicotécnica incluye pruebas de atención sostenida, velocidad de procesamiento y toma de decisiones bajo presión.
Carlos Sedano, experto en seguridad vial, confirma que “el test se ha reforzado para detectar deterioros sutiles”. Por ejemplo, se miden tiempos de reacción superiores a 650 ms como factor de riesgo. También se revisa la medicación crónica: anticoagulantes, benzodiazepinas o antidepresivos tricíclicos pueden condicionar la aptitud.
¿Qué pasa si hay una enfermedad crónica?
La DGT establece que, si el médico detecta una patología evolutiva —como glaucoma avanzado, epilepsia controlada, Parkinson leve o diabetes con hipoglucemias recurrentes—, puede reducir la validez del permiso a 2 o 3 años, o incluso denegarlo. No se trata de una prohibición automática, sino de una evaluación individualizada.
¿Qué ocurre al cumplir 70 años?
La exigencia se intensifica. A los 70 años, el certificado médico debe incluir una evaluación neurológica adicional, y en algunos casos, una prueba de conducción supervisada. La DGT recomienda que los conductores mayores realicen un curso voluntario de actualización vial cada dos años. Aunque no es obligatorio, reduce un 28 % el riesgo de siniestros, según el RACE.
¿Es obligatorio el curso de conducción segura para mayores?
No es obligatorio, pero sí incentivado. Algunas comunidades autónomas, como Cataluña y Andalucía, ofrecen bonificaciones fiscales o descuentos en el seguro de coche para quienes lo completan. También se reconoce como mérito en la evaluación médica.
¿Cuál es el marco legal y su impacto económico?
La normativa se basa en el Reglamento (UE) 2022/758, transpuesto al ordenamiento español mediante la Orden INT/1126/2023. Esta exige armonización con los estándares de la UE sobre aptitud médica para conducir. Desde el punto de vista económico, la renovación cuesta entre 25 € y 45 €, dependiendo del centro. Pero el impacto real está en la prevención: cada euro invertido en controles médicos evita 4,3 € en costes sociales por accidentes, según el Ministerio de Transportes.
Datos Clave
- La renovación del permiso de conducción es cada 5 años a partir de los 65 años.
- El certificado médico incluye pruebas psicotécnicas reforzadas y evaluación de medicación crónica.
- A los 70 años, se exige evaluación neurológica adicional y puede requerirse prueba de conducción supervisada.
- La DGT puede reducir la validez del permiso a 2 o 3 años si hay patologías evolutivas.
- El Reglamento UE 2022/758 y la Orden INT/1126/2023 son la base legal actual.
El enfoque ya no es solo cumplimentar un trámite. Es garantizar que cada conductor, independientemente de su edad, mantenga un nivel mínimo de seguridad vial objetivable. La renovación se convierte así en un mecanismo de prevención activa, no en un mero requisito administrativo.
