En el centro de salud de Tacoronte, cada martes se vive una experiencia única. La sala de espera se llena de personas mayores, muchas de ellas vestidas con ropa deportiva, listas para participar en una actividad que va más allá del ejercicio físico: el programa Frail+AP. Esta iniciativa, impulsada por la gerencia de Atención Primaria, tiene como objetivo prevenir la dependencia y promover un envejecimiento saludable entre los ancianos de la comunidad.
El programa se centra en aquellos considerados «frágiles», es decir, personas mayores que están en riesgo de perder su autonomía o que ya enfrentan dificultades funcionales. Según Moisés Reyes, enfermero de enlace del programa, la clave es actuar antes de que se presente la dependencia. «No es solo un programa de envejecimiento activo; incluye medidas clínicas que permiten evaluar el dolor y otros aspectos de la salud de los participantes», explica.
Desde su inicio en 2024, el programa ha demostrado ser efectivo. En una fase piloto, se logró reducir las caídas en un 40%, lo que llevó a los responsables a expandir la iniciativa a otros centros de salud en la región. Actualmente, Frail+AP se implementa en varios centros, atendiendo a cerca de cien personas mayores. Este reconocimiento a nivel nacional en el primer Congreso de Servicios Sociales e Inclusión, celebrado en La Laguna, destaca la importancia de la inclusión de los mayores en la sociedad.
### Metodología del Programa: Ejercicio y Evaluación Continua
El enfoque del programa es grupal y se basa en intervenciones diseñadas específicamente para las necesidades de los participantes. Los médicos y enfermeros de Atención Primaria son los encargados de identificar a los pacientes que podrían beneficiarse del programa y derivarlos al equipo de Frail+AP.
Una vez que los pacientes son admitidos, se realiza una valoración exhaustiva que incluye su estado emocional, el nivel de dolor, los medicamentos que consumen y su historial de caídas. Carlos Esparza, fisioterapeuta del programa, explica que también se llevan a cabo pruebas de equilibrio, fuerza y resistencia para establecer un nivel basal de cada participante.
El programa consta de 12 sesiones de ejercicio físico distribuidas en cuatro meses, donde los pacientes asisten una vez a la semana. Las sesiones están diseñadas para mejorar la fuerza, resistencia y equilibrio, así como para educar a los participantes sobre cómo evitar caídas. Cada sesión dura aproximadamente una hora y se estructura en tres bloques: calentamiento y movilidad, ejercicios de fuerza y equilibrio, y estiramientos.
El ejercicio multicomponente es fundamental para abordar las necesidades de los mayores frágiles. Esparza enfatiza la importancia de utilizar un lenguaje claro al explicar los ejercicios, asegurándose de que todos los participantes comprendan las actividades. Para aquellos que enfrentan desafíos adicionales, como problemas neurológicos, se implementan técnicas específicas que facilitan el aprendizaje y la ejecución de los ejercicios.
Además de las sesiones en el centro de salud, el programa fomenta la práctica de actividad física en casa. Cada paciente recibe una ficha con ejercicios y explicaciones para que puedan continuar trabajando en su fuerza y equilibrio durante la semana.
### Prevención de Caídas y Estilo de Vida Saludable
Un aspecto crucial del programa es la identificación de riesgos en el hogar. El equipo de Frail+AP proporciona a los participantes una ficha de autocribado que les ayuda a identificar áreas en sus hogares que podrían representar un peligro de caídas. Esta herramienta ha sido especialmente útil para pacientes como María del Carmen Ramallo, quien ha notado mejoras significativas en su calidad de vida desde que comenzó a participar en el programa.
«Mis dolores han disminuido y mis capacidades han mejorado bastante», comenta Ramallo, quien también destaca la dedicación y profesionalismo del equipo. La importancia de mantener un estilo de vida saludable es otro de los enfoques del programa. Los profesionales del equipo hablan con los pacientes sobre la hidratación, la ingesta adecuada de proteínas y la importancia de la exposición al sol para mantener una buena salud.
El programa no solo se centra en el ejercicio físico, sino que también busca educar a los participantes sobre la importancia de un estilo de vida activo y saludable. La combinación de sesiones guiadas y ejercicios en casa permite a los pacientes mantener su progreso y seguir mejorando su calidad de vida.
Frail+AP se ha convertido en un modelo a seguir en la atención a personas mayores, demostrando que la prevención y el cuidado integral pueden marcar una diferencia significativa en la vida de quienes enfrentan el desafío del envejecimiento. La satisfacción de los participantes y el reconocimiento a nivel nacional son prueba del impacto positivo que este programa está teniendo en la comunidad de Tacoronte.
