El mundo del fútbol ha perdido a una de sus grandes leyendas. Enrique Collar, un ícono del Atlético de Madrid, falleció a los 91 años, dejando un legado imborrable en la historia del club. Collar no solo fue un destacado futbolista, sino también el capitán que más tiempo llevó el brazalete en la historia del equipo, con diez temporadas al mando. Su trayectoria es un testimonio de dedicación y pasión por el deporte, y su influencia perdurará en la memoria de los aficionados.
Nacido el 2 de noviembre de 1934 en San Juan de Aznalfarache, Sevilla, Collar comenzó su carrera futbolística en el Imperial C.F. Sin embargo, fue en el Peña Norit donde llamó la atención de los cazatalentos del Atlético de Madrid. Su habilidad para lanzar córners fue lo que le valió el fichaje, y en 1952, a la edad de 17 años, firmó su primer contrato profesional con el club rojiblanco. Su sueldo inicial era de 15.000 pesetas, una suma modesta que no reflejaba el impacto que tendría en el equipo.
### La Era del ‘Ala Infernal’
Con la llegada del nuevo año de 1955, comenzó lo que se conocería como la era del ‘ala infernal’, una asociación letal en la banda izquierda entre Collar y Joaquín Peiró. Juntos, formaron una dupla que se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para las defensas rivales durante ocho años. Collar, conocido como el ‘Niño’, se destacó por su velocidad y habilidad técnica, convirtiéndose en un referente para los jóvenes futbolistas que soñaban con seguir sus pasos.
Durante su carrera, Collar disputó un total de 470 partidos con el Atlético de Madrid, anotando 101 goles. Su palmarés incluye una Liga, una Recopa y tres Copas de España, logros que cimentaron su estatus como una de las grandes figuras del club. Además, fue parte de la primera plantilla que participó en la Copa de Europa en 1958-59, marcando el primer gol del Atlético en esta competición.
Su legado no se limita a los trofeos. Collar también dejó una huella en la selección española, donde disputó 16 partidos y anotó cuatro goles. Participó en el Mundial de Chile en 1962, enfrentándose a Brasil en un partido que quedó grabado en la memoria de los aficionados.
### Un Adiós Emotivo
El final de su carrera en el Atlético llegó el 17 de junio de 1969, cuando el club decidió darle la baja. Fue un adiós frío y breve, que no reflejó la grandeza de un jugador que había dedicado 16 años de su vida al club. A pesar de la tristeza de su salida, Collar siempre será recordado como el primer ‘Niño’ del Atlético, un apodo que más tarde sería heredado por Fernando Torres.
La historia de Enrique Collar es un recordatorio de la importancia de la lealtad y el compromiso en el deporte. Su figura no solo representa a un gran futbolista, sino también a un líder que supo guiar a su equipo en los momentos más difíciles. La afición del Atlético de Madrid ha rendido homenaje a su legado, recordando no solo sus hazañas en el campo, sino también su carácter y dedicación.
Enrique Collar deja un vacío en el corazón de los aficionados, pero su espíritu vivirá en cada rincón del estadio Metropolitano. Su historia es un testimonio de lo que significa ser parte de un club, de luchar por los colores y de dejar una marca indeleble en la historia del fútbol. Descanse en paz, Enrique Collar, el gran capitán del Atlético de Madrid.
