La situación de los reclusos en los hospitales de Tenerife ha generado preocupación entre los agentes de la Guardia Civil, quienes han denunciado las condiciones inadecuadas en las que se lleva a cabo su custodia. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha planteado sus inquietudes a las autoridades sanitarias, resaltando que los espacios utilizados para la vigilancia de los internos son inseguros y no cumplen con las normativas necesarias para garantizar la seguridad de todos los involucrados.
Los hospitales Universitario de Canarias (HUC) y Nuestra Señora de La Candelaria (Hunsc) han sido objeto de críticas por parte de la AUGC, que señala que los reclusos son custodiados en áreas como salas de espera y pasillos, lo que no solo pone en riesgo la seguridad de los pacientes y el personal médico, sino que también afecta la dignidad de los internos. La organización ha recordado que el Reglamento Penitenciario establece que los internos tienen derecho a que se respete su intimidad y dignidad, derechos que se ven comprometidos al ser expuestos en espacios públicos con medidas de seguridad visibles como grilletes.
### Problemas de Seguridad y Privacidad
La AUGC ha advertido que las condiciones actuales aumentan el riesgo de fugas, un problema que se ha intensificado en los últimos años. Según datos de la asociación, durante el año 2024, las evasiones de reclusos en centros hospitalarios se triplicaron, representando el 60% de todas las fugas registradas a nivel nacional. Esta alarmante cifra subraya la necesidad de revisar y mejorar los protocolos de seguridad en los hospitales, así como las condiciones de custodia de los internos.
Además, la AUGC ha solicitado que se priorice la atención médica de los reclusos, ya que actualmente enfrentan largas esperas que no solo afectan su salud, sino que también incrementan los riesgos de seguridad. Los protocolos existentes indican que el tiempo que los presos deben permanecer fuera de los centros penitenciarios debe ser limitado, especialmente en lugares que carecen de las medidas de seguridad adecuadas. Sin embargo, la realidad es que muchos reclusos son dejados en espera durante horas, lo que agrava la situación.
La falta de respuesta por parte de las autoridades competentes ha sido otro punto de crítica por parte de la AUGC. A pesar de que se ha enviado un documento a la Consejería de Sanidad y a los directores de los hospitales mencionados, solo el coronel Ángel Sanz Coronado, jefe de la Comandancia Provincial de la Guardia Civil en Santa Cruz de Tenerife, ha respondido, reconociendo que las instalaciones son mejorables en términos de seguridad y privacidad.
### Demandas de Mejora en la Custodia
La AUGC ha planteado varias demandas para mejorar la situación de los reclusos en los hospitales. En primer lugar, se requiere una revisión de las instalaciones utilizadas para la custodia, buscando espacios que ofrezcan mayor seguridad y privacidad. Esto podría incluir la creación de áreas específicas para la atención de reclusos, donde se puedan implementar medidas de seguridad sin comprometer la dignidad de los internos.
Asimismo, la asociación ha enfatizado la importancia de establecer protocolos claros que garanticen una atención médica oportuna y prioritaria para los reclusos. Esto no solo beneficiaría a los internos, sino que también reduciría los riesgos de seguridad asociados con las largas esperas y la exposición en espacios públicos.
La AUGC también ha instado a las autoridades a considerar la formación y capacitación del personal encargado de la custodia de reclusos en entornos hospitalarios. La formación adecuada podría ayudar a mitigar los riesgos y mejorar la gestión de situaciones potencialmente peligrosas.
En resumen, la situación de los reclusos en los hospitales de Tenerife plantea serios desafíos en términos de seguridad y dignidad. La AUGC ha hecho un llamado a las autoridades para que tomen medidas inmediatas y efectivas que garanticen un tratamiento justo y seguro para todos los internos, así como para el personal médico y los demás pacientes en los hospitales. La mejora de las condiciones de custodia no solo es un deber legal, sino también una cuestión de respeto a los derechos humanos de los reclusos.
