El mundo del periodismo taurino se encuentra de luto tras la pérdida de Miguel Ángel Moncholi, quien falleció a los 70 años en Madrid debido a un cáncer de páncreas. Su muerte, ocurrida el 23 de enero de 2026, ha dejado una profunda huella en la comunidad taurina y en el ámbito de la comunicación en general. Moncholi, conocido como ‘la voz de los toros’, dedicó más de cinco décadas a la divulgación de la tauromaquia, convirtiéndose en un referente indiscutible en este campo.
Nacido en 1955 en Madrid, Miguel Ángel Moncholi inició su carrera profesional en los años 70 como becario en la Cadena SER. Desde sus primeros pasos en el periodismo, demostró una habilidad excepcional para contextualizar la actualidad taurina, lo que le permitió destacar rápidamente en el medio. A lo largo de su trayectoria, trabajó en importantes medios como los diarios Ya y ABC, así como en la agencia Flash Press. Sin embargo, su nombre quedó especialmente ligado a Telemadrid, donde trabajó durante más de 25 años y se convirtió en un rostro familiar para los aficionados a la tauromaquia.
Su estilo narrativo, cercano y didáctico, le permitió conectar con el público de una manera única. Moncholi innovó en la forma de narrar las corridas al comentar desde el callejón, lo que transformó la experiencia televisiva de los festejos taurinos. Esta perspectiva, que acercaba al espectador a la acción, fue una de las claves de su éxito y contribuyó a modernizar la forma de contar la tauromaquia en España. Su labor no solo se limitó a la televisión; también participó en programas como Madrid Directo y Panorama de Actualidad, consolidando su presencia en el panorama mediático español.
### Un legado académico y profesional
Más allá de su faceta como comunicador, Miguel Ángel Moncholi fue un apasionado de la enseñanza. Con un doctorado en Periodismo por la Universidad Complutense, llegó a ser decano de la Universidad Camilo José Cela, donde impulsó programas formativos en comunicación audiovisual y periodismo especializado. Su compromiso con la educación se tradujo en la formación de numerosas generaciones de periodistas, muchos de los cuales hoy ocupan posiciones relevantes en diversos medios de comunicación.
Entre sus alumnos más destacados se encuentran nombres como David Casas y Sixto Naranjo, quienes han expresado públicamente la influencia que Moncholi tuvo en su carrera profesional. Su legado se extiende a través de los cursos y seminarios de periodismo taurino que impartió, donde inculcó valores fundamentales como el rigor, el respeto y la responsabilidad informativa. Esta dedicación a la formación de nuevos talentos ha dejado una marca indeleble en el periodismo taurino, asegurando que su influencia perdure en el tiempo.
La trayectoria de Moncholi fue reconocida con numerosos galardones, incluyendo una Antena de Oro, tres Premios ATV y dos Premios Ondas. En 2024, recibió el Premio Nacional de Tauromaquia, uno de los más prestigiosos del sector, en reconocimiento a su contribución a la difusión de la tauromaquia. Además, en julio de 2021, fue nombrado consejero del Centro de Asuntos Taurinos por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, un cargo que reflejaba su compromiso con la promoción de la cultura taurina en la sociedad.
### Homenajes y recuerdos
El pasado 2 de enero, apenas semanas antes de su fallecimiento, Miguel Ángel Moncholi fue homenajeado en la plaza de toros de Las Ventas, un acto que reunió a compañeros, amigos y aficionados que quisieron rendirle tributo por su dedicación a la tauromaquia. Durante este emotivo evento, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, destacó su labor de más de 50 años acercando el mundo del toro a la sociedad a través de los medios de comunicación. La ovación que recibió fue un sincero agradecimiento a toda una vida de entrega y pasión.
La Fundación Toro de Lidia fue una de las primeras instituciones en expresar su pesar tras su fallecimiento, recordando su legado como ‘la voz de los toros en Telemadrid’. Medios de comunicación, periodistas y figuras del toreo han lamentado su pérdida, subrayando su honestidad, su pasión por la tauromaquia y su capacidad para narrar con precisión y emoción faenas inolvidables. Su legado no solo se encuentra en las retransmisiones que marcaron una época, sino también en la escuela de periodistas que formó y en la huella que dejó en la evolución del periodismo taurino.