La situación laboral en Tenerife ha alcanzado niveles preocupantes, con un aumento del 36% en la falta de trabajadores cualificados en los últimos cinco años. Este fenómeno, que ha pasado del 8% en enero de 2021 al 44% en el mismo mes de 2026, se ha convertido en el principal obstáculo para el crecimiento empresarial en la isla. La Cámara de Comercio de Tenerife, a través de su presidente Santiago Sesé y la directora general Lola Pérez, ha presentado estos datos en el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) del primer trimestre de 2026, revelando que la escasez de mano de obra es una de las principales preocupaciones de los empresarios canarios.
**Desafíos en el Mercado Laboral**
La falta de personal cualificado no solo afecta a Tenerife, sino que se extiende a toda Canarias, donde el 52% de las empresas reportan dificultades para encontrar trabajadores. Este problema es especialmente agudo en sectores como la construcción, que presenta un 67,3% de quejas, seguido del transporte (59,7%), la industria (55,8%), el comercio (48,4%) y otros servicios (38,6%). A pesar de que la actividad económica en la mayoría de los sectores muestra un crecimiento moderado, la escasez de mano de obra se ha convertido en un factor limitante para muchas empresas.
El absentismo laboral, que oscila entre el 7% y el 14%, también ha sido señalado como una preocupación creciente. Sin embargo, Pérez y Sesé han enfatizado que la mayoría de los trabajadores cumplen con sus responsabilidades, y que las ausencias injustificadas son solo una parte del problema. Las tensiones en el sistema sanitario, con listas de espera y retrasos en pruebas médicas, han contribuido a la incapacidad de muchos trabajadores para reincorporarse a sus puestos, lo que afecta tanto a las empresas como a los empleados.
**Estabilidad y Crecimiento Empresarial**
A pesar de los desafíos, la confianza empresarial en Tenerife se sitúa ligeramente por encima de la media regional y nacional, con un incremento del 0,6% en comparación con el 0,4% del Archipiélago y el 0,1% del resto del país. Sin embargo, este crecimiento es considerado moderado y inferior al de años anteriores. En enero de 2023, la confianza empresarial en la isla alcanzó un máximo del 4,6%, lo que indica que, aunque hay signos de estabilización, la situación actual es menos favorable que en el pasado.
La Cámara de Comercio ha atribuido esta estabilidad a la consolidación del tejido productivo tras años de crecimiento acelerado. Sin embargo, la diferencia en el índice de confianza entre Tenerife y otras islas como Gran Canaria y La Gomera es notable, con esta última alcanzando un 12,9% gracias a la instalación de nuevos complejos hoteleros.
La inversión privada también se ha visto afectada por la inseguridad jurídica y la falta de agilidad administrativa, lo que ha frenado el crecimiento y la diversificación económica. Esto ha llevado a una pérdida de oportunidades de inversión que podrían generar empleo y progreso social en la isla.
**Retos Estructurales y Formación Profesional**
Uno de los problemas estructurales más preocupantes en Tenerife es la falta de viviendas a precios asequibles, lo que complica aún más la situación laboral. La escasez de mano de obra cualificada se ve agravada por las dificultades de acceso a la vivienda, lo que crea un círculo vicioso que afecta el funcionamiento de las empresas. A pesar de los esfuerzos por aumentar los salarios entre un 7% y un 9%, la situación sigue siendo crítica.
La Cámara de Comercio ha propuesto reforzar las políticas activas de empleo y los programas de formación, especialmente en Formación Profesional (FP) Dual, que permite a los estudiantes realizar prácticas en empresas y, potencialmente, ser contratados. Esta estrategia busca no solo cubrir las necesidades del mercado laboral, sino también retener el talento local que a menudo busca oportunidades en otros lugares.
En resumen, la falta de mano de obra cualificada en Tenerife es un problema que requiere atención urgente. Con un enfoque en la formación, la creación de empleo y la mejora de las condiciones de vida, es posible que la isla pueda revertir esta tendencia y fomentar un entorno empresarial más saludable y sostenible.
