La montaña es un lugar de libertad y autodescubrimiento, y para María del Pino Plasencia Casanova, este concepto ha sido el motor de su vida en los últimos años. Nacida en Imada, un pequeño pueblo de La Gomera, Pino ha recorrido un camino extraordinario en el mundo del alpinismo, convirtiéndose en una figura emblemática en la búsqueda de alcanzar las cumbres más altas del planeta. Su historia es un testimonio de perseverancia y pasión, y está a punto de alcanzar un hito sin precedentes en el alpinismo español: completar el reto de los Seven Volcanic Summits, que consiste en escalar los volcanes más altos de cada continente. Solo le queda una cumbre por conquistar: el Monte Sidley, el volcán más alto de la Antártida.
### Un Viaje desde La Gomera hasta las Cumbres del Mundo
La conexión de Pino con la montaña comenzó en su infancia, rodeada de la belleza natural de su hogar en La Gomera. Sin embargo, no fue hasta que sus hijas crecieron que pudo dedicarse plenamente a su pasión por el alpinismo. «Cuando tienes una vida, tienes una familia, es muy difícil coger unas vacaciones de un mes e irte tú sola», explica. Este cambio en su vida le permitió explorar nuevas alturas, comenzando con el Teide, donde tuvo su primer contacto con la altitud a la tierna edad de tres años.
El verdadero punto de inflexión llegó en Marruecos, en el Atlas, donde ascendió tres cumbres de más de 4.000 metros en un solo fin de semana. Esta experiencia la llevó a escalar el Elbrus en Rusia y el Kilimanjaro en África, todo en el mismo año. Fue en este contexto donde nació la idea de los Seven Volcanic Summits, un desafío que combina la pasión por la montaña con la logística compleja de escalar volcanes.
A diferencia de las Seven Summits, que son las montañas más altas del mundo, los volcanes presentan un reto adicional: la dificultad de acceder a algunos de ellos, especialmente el de la Antártida. Pino reconoce que muchos se quedan en seis cumbres debido a la complejidad de llegar a la última. Sin embargo, su determinación y amor por la montaña la han llevado a conquistar seis de las siete cumbres: Elbrus (Europa), Kilimanjaro (África), Giluwe (Oceanía), Orizaba (Norteamérica), Damavand (Asia) y Ojos del Salado (Sudamérica).
### La Cumbre Final: Un Desafío en la Antártida
Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo, fue una de las cumbres más desafiantes para Pino. Después de tres intentos fallidos debido a condiciones climáticas adversas, finalmente logró conquistarla en enero de 2025, convirtiéndose en la primera canaria en lograrlo. Ahora, su mirada está fija en el Monte Sidley, que se eleva a 4.285 metros en el macizo de Marie Byrd, en la Antártida. Las condiciones extremas de este volcán, que incluyen aislamiento, frío polar y terrenos helados, hacen que la expedición sea aún más compleja.
Para llevar a cabo esta ambiciosa aventura, Pino cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Adeje y está organizando una expedición que contará con la participación de solo nueve personas. La financiación es un aspecto crucial de su proyecto, y Pino está buscando diversas maneras de recaudar fondos, incluso a través de su amor por el folclore. Participará en un festival en el auditorio de Adeje el próximo 16 de mayo, donde espera reunir los recursos necesarios para su expedición.
A pesar de sus logros, Pino se mantiene humilde y centrada en lo que la montaña le ha enseñado. «La montaña te da libertad», dice, y comparte un mensaje inspirador para otras mujeres: «Que nunca digan que no a nada. Muchas veces les cuesta perseguir sus sueños aunque parezcan difíciles. A veces es simplemente constancia. Yo creo que con esfuerzo y constancia todo se logra». Su historia es un recordatorio de que la pasión y la perseverancia pueden llevar a uno a alcanzar las alturas más impresionantes, tanto en la montaña como en la vida misma.