El Parlament de Catalunya avanza en su mayor transformación física desde 2006. Tras veinte años de parálisis, las tres administraciones —Parlament, Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona— han reactivado el proyecto de ampliación con un nuevo protocolo de colaboración. El objetivo es resolver la saturación espacial actual mediante un nuevo edificio de 8.000 m² en las Caballerizas de la Guàrdia Urbana, a tres minutos del Palau. La conexión física entre ambas sedes garantizará la cohesión institucional y operativa.
¿Por qué se reactiva ahora la ampliación del Parlament?
El proyecto había estado estancado por desacuerdos técnicos, competenciales y presupuestarios. En 2026, el contexto cambia: el Parlament opera con infraestructura obsoleta, el Parc de la Ciutadella entra en una fase de reordenación urbana estratégica, y la presión por modernizar los espacios institucionales se ha vuelto insostenible. La firma del protocolo coincide con la entrada en vigor de la nueva Ley de Modernización Administrativa de Cataluña, que exige espacios adaptados a la transparencia, accesibilidad y sostenibilidad.
El rol de las tres administraciones
- El Parlament lidera la planificación funcional y convocará una licitación pública para el proyecto arquitectónico.
- La Generalitat aporta financiación y coordinación técnica dentro del marco del Plan Estratégico de Infraestructuras Públicas 2025–2030.
- El Ayuntamiento de Barcelona cede el terreno y participa en la valoración urbanística y arquitectónica, asegurando compatibilidad con el Plan Especial del Parc de la Ciutadella.
¿Qué impacto económico tiene la ampliación?
La inversión estimada supera los 42 millones de euros, según fuentes del Departament d’Interior. El 70 % provendrá de fondos propios de la Generalitat y el 30 % restante de ayudas europeas del Programa de Recuperación y Resiliencia (PRR). El proyecto generará más de 280 empleos directos durante la fase de construcción y reactivará la contratación local de empresas de arquitectura, ingeniería y restauración patrimonial. Además, se prevé un aumento del 12 % en la actividad comercial del entorno del Parc, impulsado por la mayor afluencia de personal, visitantes y medios.
Sostenibilidad y patrimonio
El diseño del nuevo edificio deberá respetar la Declaración de Patrimonio Cultural de la Generalitat, ya que las Caballerizas forman parte del conjunto histórico del Parc. Se exigirá certificación LEED Gold o equivalente, con sistemas de captación de agua de lluvia, fachadas bioclimáticas y energía 100 % renovable. El proyecto también incluye la recuperación de espacios verdes y la mejora de la accesibilidad peatonal entre el zoo, la UPF y el Palau.
¿Cómo afecta la reforma al funcionamiento democrático?
La falta de espacio ha limitado la capacidad del Parlament para acoger comisiones parlamentarias simultáneas, archivos digitales, salas de prensa y espacios de participación ciudadana. Actualmente, el 68 % de las salas de reunión se usan más de 14 horas diarias. La ampliación permitirá:
- Triplicar la capacidad de almacenamiento de documentación parlamentaria histórica y digital.
- Instalar una sala de transparencia activa, con acceso en tiempo real a sesiones y expedientes.
- Crear un centro de formación cívica para escolares y colectivos sociales.
- Dotar de infraestructura para interpretación simultánea en cinco lenguas, incluyendo catalán, castellano, árabe, inglés y ucraniano.
Marco legal vigente
El protocolo se alinea con:
- La Ley 1/2023 de Transparencia y Buen Gobierno.
- El Estatut d’Autonomia de Catalunya, artículo 65.2, sobre sede institucional.
- El Reglamento del Parlament, artículo 12.3, que exige condiciones adecuadas para el ejercicio de sus funciones.
¿Qué datos clave debe conocer sobre el proyecto?
- El nuevo edificio ocupará las Caballerizas de la Guàrdia Urbana, espacio cedido por el Ayuntamiento.
- La superficie total añadida será de 8.000 m², conectados físicamente con el Palau actual.
- La licitación del proyecto arquitectónico se publicará antes de junio de 2026.
- El plazo estimado de ejecución es de 30 meses, con inauguración prevista para finales de 2028.
- El proyecto forma parte de la transformación integral del Parc de la Ciutadella, declarada de interés estratégico por el Consell de Govern.
El Parlament no solo gana metros cuadrados: gana capacidad de respuesta, transparencia y representatividad. Esta ampliación no es una obra de infraestructura, sino una inversión en democracia operativa.
