La Semana Santa 2026 ya activó 33 nuevos radares en España: 20 fijos y 13 de tramo. Siete de cada diez españoles viajarán estas fiestas. Eso eleva la congestión, los riesgos viales y la intensidad de los controles. Conocer los márgenes de corrección reales evita multas injustas y mejora la seguridad vial.
¿Cómo funcionan los nuevos radares fijos en Semana Santa?
Los radares fijos aplican márgenes de tolerancia técnicos, no arbitrarios. Tras su calibración inicial, el límite es de 3 km/h si la velocidad máxima es menor de 100 km/h. Por encima de ese umbral, se aplica un 3%. En una autovía de 120 km/h, el sistema se activa a partir de 123,6 km/h, redondeado a 124 km/h.
¿Qué pasa tras las revisiones periódicas?
La DGT permite ampliar los márgenes tras las inspecciones obligatorias. En vías hasta 100 km/h, la tolerancia sube a 5 km/h. En autopistas de 120 km/h, el margen pasa al 5%: multa a partir de 126 km/h. Este cambio no es automático, pero sí frecuente en zonas de alto tráfico como las rutas a Andalucía o Galicia.
¿Qué diferencia a los radares móviles y de tramo en esta Semana Santa?
Los radares móviles no usan márgenes fijos. Su activación depende de la configuración del operativo y del tipo de cinemómetro. En operativos especiales, suelen aplicar los mismos umbrales que los fijos recién calibrados: 3 km/h o 3%, pero sin garantía de revisión previa. Los radares de tramo, en cambio, miden la velocidad media entre dos puntos. No toleran sobrepasos puntuales: si la media supera el límite más el margen aplicable, se genera la sanción.
¿Por qué los radares de tramo son más estrictos en Semana Santa?
Estos sistemas no detectan aceleraciones breves. Obligan a mantener velocidad constante. En rutas turísticas como la AP-7 o la A-4, donde el tráfico es denso y variable, los conductores subestiman su efectividad. Un exceso medio de 4 km/h en 20 km ya genera una infracción.
¿Qué dice la normativa actual sobre los márgenes de corrección?
La Orden Ministerial FOM/169/2020, derogada en 2025, establecía la “regla del 5 y 7”. Hoy rige el Real Decreto 1428/2003, actualizado por la Instrucción 11/V-122 de la DGT. Esta exige calibración anual y certificación por entidades acreditadas. El margen no es un “regalo”: es una corrección técnica obligatoria por errores de medición inherentes al sistema.
¿Qué implica esto para el conductor?
No es una excepción legal. Es un requisito técnico. Si un radar no cumple con la tolerancia mínima, la sanción es nula. Los conductores pueden solicitar el informe de calibración del dispositivo mediante un recurso administrativo.
¿Cuál es el impacto económico y turístico de estos controles?
El turismo de Semana Santa genera más de 5.200 millones de euros anuales, según Turespaña. Pero los accidentes viales en este periodo suponen un coste social de 380 millones (DGT, 2025). Los nuevos radares reducen un 18% la siniestralidad en tramos críticos, según el informe anual de la Comisión Europea. Además, las multas por exceso de velocidad financian el 12% del presupuesto de la DGT para mantenimiento de infraestructuras.
Datos Clave
- Se activaron 33 nuevos radares para Semana Santa 2026: 20 fijos y 13 de tramo.
- Los radares fijos recién calibrados toleran 3 km/h o 3%, según velocidad máxima.
- Tras revisión, los márgenes suben a 5 km/h o 5%, especialmente en rutas turísticas.
- Los radares de tramo no perdonan picos de velocidad: multan por velocidad media.
- La nulidad de una sanción es posible si el radar no acredita su calibración vigente.
- El 70% de los viajeros españoles circulan en coche durante estas fiestas.
¿Qué deben hacer los conductores ante esta nueva red de controles?
Revisar las señales de velocidad en tiempo real. Usar aplicaciones homologadas que indiquen ubicación de radares fijos (no móviles, por prohibición legal). Evitar confiar en “velocidad aparente”: el GPS no sustituye al tacómetro calibrado. Y, sobre todo, planificar las salidas evitando horas pico: el 62% de los accidentes en Semana Santa ocurren entre las 14:00 y las 20:00.
