El precio del petróleo Brent superó los 111 dólares por barril, su nivel más alto en años, tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026. El impacto directo incluye el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, la interrupción de operaciones en la refinería de Asaluyeh, y una escalada en las tensiones geopolíticas que amenaza las cadenas de suministro energético globales.
¿Qué provocó el salto del precio del petróleo Brent a 111 dólares?
El ataque que causó la muerte del líder supremo Alí Jameneí desencadenó una respuesta militar iraní inmediata. Irán lanzó misiles contra bases estadounidenses en Irak, Siria, Jordania y la base británica de Chipre. Esto generó una reacción en cadena en los mercados.
El estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial, entró en estado de alerta máxima. Las aseguradoras restringieron coberturas. Los buques petroleros retrasaron tránsitos. El riesgo percibido se tradujo en una prima de riesgo de más de 18 dólares por barril.
La refinería de Asaluyeh: un nodo crítico paralizado
La refinería petroquímica de Asaluyeh, ubicada junto al yacimiento de South Pars, es clave para la exportación de gas natural licuado (GNL) y derivados. Su operatividad se vio afectada por cortes eléctricos, evacuaciones de personal y restricciones aéreas. Esto redujo la oferta regional en un 12 % según datos preliminares de la OPEP+.
¿Cómo afecta el alza del Brent a la economía global?
El precio del petróleo Brent no es solo una cotización. Es un indicador sistémico. Su subida acelera la inflación en la zona euro, presiona los costes logísticos y reduce el margen de maniobra de los bancos centrales.
La Unión Europea ya revisó al alza su previsión de inflación para 2026, del 2,4 % al 3,7 %. En España, el IPC energético subió un 22,3 % interanual en marzo. Las empresas de transporte y manufactura reportan aumentos del 15 % en costes operativos.
El impacto en los mercados financieros
Las Bolsas europeas abrieron con leves subidas el 7 de abril, pero bajo alta volatilidad. El índice Stoxx 600 registró una caída del 0,8 % en los primeros 30 minutos de negociación. Los bonos del Tesoro alemán y español sufrieron una fuga de capitales hacia activos refugio como el oro y el franco suizo.
¿Qué dice el marco legal internacional sobre ataques a infraestructuras energéticas?
El ataque a la refinería de Asaluyeh no ha sido confirmado como objetivo directo. Pero el Derecho Internacional Humanitario (DIH) prohíbe expresamente los ataques contra instalaciones civiles que no tengan función militar directa. La Convención de Ginebra y el Protocolo Adicional I son claros: dañar infraestructuras energéticas que afecten a la población civil constituye un crimen de guerra.
La ambigüedad de las infraestructuras duales
Muchas refinerías, como la de Asaluyeh, tienen usos civiles y potenciales aplicaciones militares (por ejemplo, producción de combustibles para aviones o cohetes). Esta dualidad funcional genera lagunas legales que los Estados explotan estratégicamente. La Corte Penal Internacional aún no ha emitido sentencias vinculantes sobre casos recientes de este tipo.
¿Qué implica la amenaza de Trump contra infraestructuras civiles en Irán?
La declaración del expresidente estadounidense Donald Trump, que amenazó con atacar instalaciones civiles iraníes, activó alertas en organismos de derechos humanos. Aunque no tiene poder ejecutivo actual, su influencia en la política exterior estadounidense sigue siendo significativa.
La Convención de La Haya y la Resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU protegen expresamente hospitales, plantas eléctricas y refinerías no vinculadas a operaciones bélicas. Cualquier ataque deliberado a estas instalaciones sería investigado como posible violación grave del DIH.
Datos Clave
- El precio del petróleo Brent subió un 54 % desde los 72 dólares previos al ataque del 28F.
- El estrecho de Ormuz maneja 21 millones de barriles diarios: el 20 % del comercio petrolero global.
- La refinería de Asaluyeh procesa el 35 % del gas iraní destinado a exportación.
- La Embajada de España en Beirut emitió una alerta de salida inmediata para ciudadanos en Líbano.
- La OPEP+ no ha convocado una reunión de emergencia, pero analistas prevén un recorte de producción en abril.
El escenario actual no es solo una crisis energética. Es un punto de inflexión geopolítico que redefine las reglas del comercio, la seguridad energética y la aplicación del derecho internacional. Los precios del petróleo seguirán vinculados a la estabilidad del Golfo Pérsico, la capacidad de respuesta de la ONU y la voluntad de los actores regionales de respetar líneas rojas legales y éticas.
