El proyecto de recuperación de bancales de olivos en Collserola combina conservación ambiental, resiliencia frente a incendios y reactivación de variedades autóctonas. Tras décadas de abandono agrícola tras la ola de frío siberiano de 1956, solo el 6,4% de la superficie del parque natural sigue siendo agrícola. Hoy, 156 hectáreas con potencial están siendo reactivadas por Fundació Catalunya La Pedrera y la cooperativa L’Olivera.
¿Por qué recuperar el olivar en un parque natural?
La desaparición del mosaico agrícola en Collserola generó una masa continua de bosque, que aumenta el riesgo de incendios forestales. Los bancales y terrazas actúan como barreras naturales y zonas de frenado. Su restauración mejora la gestión del paisaje y reduce la carga de combustible.
El olivo como aliado ecológico
Los olivos supervivientes no son meros testigos históricos. Son árboles productivos que han resistido sin riego ni poda intensiva. Su presencia demuestra adaptabilidad al clima mediterráneo y al suelo pobre de la sierra. Su reintroducción fortalece la biodiversidad funcional, al atraer polinizadores y especies asociadas.
¿Qué variedades autóctonas se están recuperando?
El aceite de Collserola se elabora con tres variedades de aceituna autóctonas catalanas: arbequina, vera del Vallès y becaruda. Esta última, casi olvidada, está experimentando un renacimiento por su resistencia a la sequía y su perfil sensorial único: amarga, picante y con notas herbáceas intensas.
¿Cómo se garantiza la trazabilidad y calidad?
Cada lote se recolecta manualmente en bancales específicos. El procesamiento se realiza en la finca de Can Calopa, gestionada por L’Olivera desde 2010. El sistema de certificación Agroecología Catalana y el sello Parc Natural de Collserola validan el origen y las prácticas sostenibles.
¿Cuál es el impacto económico y social del proyecto?
El proyecto genera empleo local en zonas rurales de alta vulnerabilidad. Se han creado 12 puestos directos de trabajo estables, además de contrataciones estacionales para recolección y mantenimiento. El valor añadido del aceite de origen certificado supera un 40% frente al aceite convencional. Además, impulsa el turismo agrícola y la educación ambiental: más de 3.200 visitantes participaron en talleres en 2025.
Marco legal y gobernanza colaborativa
La iniciativa opera bajo el Pla Director del Parc Natural de Collserola, que permite usos agrícolas compatibles con la conservación. Cuenta con el respaldo del Decret 125/2021 de la Generalitat, que regula la agricultura en espacios protegidos. La Fundació Catalunya La Pedrera actúa como entidad gestora, mientras que L’Olivera aporta know-how técnico y comercial.
¿Qué desafíos persisten para la escalabilidad?
La principal barrera es la falta de infraestructura logística: no existen almacenes frigoríficos ni centros de acopio en la zona. Además, el acceso a financiación pública para pequeñas explotaciones sigue siendo limitado. La normativa actual no contempla incentivos fiscales específicos para agricultura en parques naturales, lo que frena la inversión privada.
Datos Clave
- La ola de frío de 1956 redujo la superficie agrícola de Collserola del 21% al 6,4% actual.
- Se han identificado 156 hectáreas con potencial agrícola, equivalente al 2% del parque natural.
- Se recuperan tres variedades autóctonas: arbequina, vera del Vallès y becaruda.
- El proyecto genera 12 empleos directos estables y más de 3.200 visitantes anuales en actividades educativas.
- Opera bajo el Pla Director del Parc Natural y el Decret 125/2021 de la Generalitat.
El proyecto no es solo agrícola: es una estrategia de gestión del territorio que vincula clima, biodiversidad y economía local. Su éxito depende de la continuidad de alianzas entre fundaciones, cooperativas y administraciones. La agroecología en espacios protegidos deja de ser una excepción para convertirse en un modelo replicable en otros parques mediterráneos.
