El puente de Rodalies sobre el río Besòs, en Sant Adrià de Besòs, es un punto crítico de vulnerabilidad hidrológica ante crecidas extremas. Su altura insuficiente —heredada de la construcción de 1944— amenaza con convertirse en un efecto tapón durante riadas, como ya ocurrió en 1962. Con el impulso del proyecto urbano de las Tres Xemeneies, que incluye 1.783 viviendas en suelo anegable, la urgencia de intervenir ha alcanzado un nivel técnico y político sin precedentes.
¿Por qué el puente del Besòs es un riesgo estructural ante inundaciones?
El viaducto actual tiene una cota de paso hidráulico reducida, lo que limita su capacidad para evacuar caudales extremos. Durante una crecida, los escombros y vegetación arrastrados pueden obstruir sus arcos. Esto genera una acumulación aguas arriba y un desbordamiento no controlado hacia zonas residenciales y el futuro barrio de las Tres Xemeneies.
Este escenario no es teórico. En 1962, una riada similar provocó más de 30 muertes en la comarca. El mismo puente fue clave en la magnificación del desastre. Hoy, con mayor densidad poblacional y suelo impermeabilizado, el impacto potencial es aún mayor.
¿Qué implica elevar el puente para la planificación urbana de las Tres Xemeneies?
El proyecto de las Tres Xemeneies prevé una transformación radical de 32 hectáreas en suelo industrial desmantelado. Pero su viabilidad depende de garantizar la seguridad hidráulica. Parte del nuevo barrio se ubicará entre el Besòs y el mar, en una franja de alta susceptibilidad a anegamientos.
La elevación del puente no es solo una obra técnica: es una condición previa para la aprobación de licencias, el cumplimiento del Plan Hidrológico de Catalunya y la coherencia con el Reglamento de Ordenación del Territorio. Sin ella, el desarrollo urbano podría enfrentar recursos legales o paralizaciones por incumplimiento de normas de protección civil.
¿Cuál es el estado actual de la propuesta de elevación?
El Ayuntamiento de Sant Adrià lleva reclamando la intervención desde 2008. En 2021, un estudio técnico confirmó el riesgo. En 2023, el informe se incorporó formalmente al Plan Urbanístico de las Tres Xemeneies. Ahora, por primera vez, hay un dictamen técnico concreto sobre la viabilidad de la elevación, presentado recientemente a Adif y al Departament de Territori.
La propuesta incluye una solución estructural que respete la operatividad ferroviaria y minimice las interrupciones del servicio. Se evalúan alternativas como la reconstrucción parcial del viaducto, la instalación de estructuras de descarga lateral o la modificación de los cimientos existentes.
¿Qué impacto económico y legal tiene retrasar la obra?
Datos Clave
- El proyecto de las Tres Xemeneies representa una inversión pública y privada de más de 1.200 millones de euros.
- La zona afectada por el riesgo de inundación abarca 12 hectáreas potencialmente inhabilitables sin la elevación del puente.
- El retraso en la intervención podría derivar en sanciones por incumplimiento del Decreto 112/2020, que regula la gestión del riesgo de inundación en Catalunya.
- El Plan Especial de Protección Civil de Sant Adrià ya identifica el puente como punto de máxima prioridad operativa.
- La elevación forma parte de los compromisos del Pacto por la Resiliencia Urbana de la Generalitat, con financiación europea del Fondo de Transición Justa.
El contexto actual exige una respuesta ágil. Los temporales virulentos se han intensificado un 40 % en los últimos 20 años en la cuenca del Besòs, según datos de la Agència Catalana de l’Aigua. Cada año de demora incrementa el riesgo de daños materiales, retrasos en la entrega de viviendas y costes adicionales por seguros y reparaciones post-riada.
La elevación del puente no es una obra aislada. Es un elemento clave de adaptación climática que articula seguridad, vivienda asequible y desarrollo tecnológico. Su ejecución determinará si el barrio de las Tres Xemeneies se convierte en un referente de resiliencia urbana o en un foco crónico de vulnerabilidad.
