Ciència Km0 Barcelona es un ciclo gratuito de divulgación científica que llega a los barrios desde abril de 2026. Impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Delegación del CSIC en Catalunya, su objetivo es democratizar el acceso al conocimiento. Las sesiones se realizan en centros cívicos y bibliotecas. Están dirigidas a jóvenes mayores de 16 años y adultos. El ciclo refuerza la transferencia del conocimiento como política pública local.
¿Qué es Ciència Km0 y por qué se lanzó en Barcelona?
Ciència Km0 es una iniciativa de proximidad que lleva la ciencia fuera de los laboratorios y universidades. Nació en 2025 y regresa en 2026 con una segunda edición más ambiciosa. Su nombre refleja su esencia: ciencia a un kilómetro cero del ciudadano. No requiere inscripción previa ni coste alguno. Las actividades se desarrollan en horario accesible: lunes, martes o miércoles a las 18:00 horas.
El ciclo responde a una necesidad real: las desigualdades en el acceso al conocimiento persisten en zonas con menor densidad de infraestructuras educativas. Según Lluís Calvo, delegado institucional del CSIC en Catalunya, el proyecto busca “hacer la ciencia más abierta, accesible y conectada con las inquietudes reales” de cada barrio.
¿Quiénes lideran las actividades y dónde se realizan?
Las sesiones son conducidas por investigadores y personal del CSIC en Catalunya. No son charlas unidireccionales. Incluyen experimentos prácticos, debates participativos y talleres interactivos. La red de centros cívicos y bibliotecas de Barcelona actúa como anfitriona. Estos espacios ya funcionan como nodos de cohesión social. Ahora amplían su rol hacia la alfabetización científica.
La colaboración institucional es clave
El proyecto no depende de una sola administración. El Ayuntamiento de Barcelona aporta logística, difusión y espacios. El CSIC aporta el talento investigador y el rigor metodológico. Esta sinergia refleja un modelo de gobernanza compartida que prioriza el impacto social sobre la visibilidad institucional.
¿Cuál es el impacto económico y social de Ciència Km0?
Invertir en divulgación científica genera retornos tangibles. Estudios del Observatorio de la Ciencia y la Tecnología de Catalunya indican que cada euro destinado a programas de proximidad científica multiplica por 3,2 su valor en capital social y empleabilidad local. En barrios como el Born, donde se realizó la actividad inaugural, el índice de participación juvenil en actividades formativas aumentó un 18 % tras la primera edición.
Además, el ciclo fortalece el tejido productivo local. Empresas de innovación social y spin-offs universitarias colaboran como aliados en talleres de robótica, sostenibilidad urbana o salud comunitaria. Esto convierte a Ciència Km0 en un puente entre investigación y economía del conocimiento.
¿Qué marco legal y ético sustenta la iniciativa?
Ciència Km0 se alinea con la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación de 2023, que obliga a las administraciones a promover la transferencia del conocimiento y la ciencia ciudadana. También cumple con el Pacto de Barcelona por la Cultura Científica, firmado por 27 municipios catalanes en 2025.
Desde el punto de vista ético, el ciclo aplica los principios de equidad, transparencia y participación. Todas las actividades son gratuitas, en catalán y castellano, y se ofrecen formatos accesibles para personas con discapacidad auditiva o visual. No hay selección previa de participantes: la puerta está abierta a quien quiera entrar.
Datos Clave
- El ciclo comienza el martes 14 de abril de 2026 y finaliza el 8 de junio de 2026.
- Se realizan sesiones semanales en horario vespertino (18:00 h) para facilitar la asistencia laboral y estudiantil.
- Participan más de 40 investigadores del CSIC en Catalunya, con perfiles en biotecnología, climatología, neurociencia y humanidades digitales.
- Se prevé llegar a más de 2.500 personas en 10 barrios distintos de Barcelona.
- El 72 % de los asistentes a la primera edición declararon haber modificado su percepción sobre la ciencia tras participar.
El ciclo reafirma el compromiso del gobierno municipal con la divulgación científica como derecho. No es un extra: es una herramienta de justicia social. En un contexto de creciente desconfianza hacia la ciencia, proyectos como Ciència Km0 construyen puentes con hechos, no con discursos. La ciencia no está lejos. Está en la esquina, en la biblioteca, en el centro cívico. A un kilómetro cero.
