Antonio Ortega, presidente del Madrid Football Club durante la Guerra Civil y ejecutado por garrote vil en 1939, será exhumado de la fosa IX del cementerio de Alicante. Junto a él, se recuperarán los restos de otras 52 personas víctimas de la represión franquista. Su figura sigue ausente de la página web oficial del Real Madrid, pese a su liderazgo institucional y militar en la República.
¿Quién fue Antonio Ortega, el único presidente merengue borrado de la historia oficial?
Antonio Ortega nació en Rabé de las Calzadas (Burgos) en 1888. Entre 1937 y 1938 presidió el club, entonces denominado Madrid Football Club, tras la supresión del título real por el régimen republicano. No fue solo dirigente: fue gobernador civil de Guipúzcoa, técnico del equipo y comandante de milicias vascas antifascistas.
Su rol en la defensa de la República
Ortega ascendió a coronel del Ejército Popular. Como director general de Seguridad bajo el gobierno de Juan Negrín, coordinó operativos de seguridad en zonas republicanas. Su afiliación al Partido Comunista —confirmada por el historiador Hugh Thomas— marcó su trayectoria final.
¿Cómo terminó su vida en Alicante?
Tras la caída de la República, Ortega huyó a Alicante para embarcar rumbo al exilio. Fue capturado por tropas franquistas en marzo de 1939. Pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera, y finalmente fue recluido en el castillo de Santa Bárbara, donde sufrió un juicio sumarísimo.
La ejecución y el entierro anónimo
El 15 de julio de 1939, a los 51 años, fue ejecutado por garrote vil. Sus restos fueron arrojados a una fosa común del cementerio municipal de Alicante, junto a otros 52 hombres ejecutados ese mismo año. Ninguno recibió identificación ni sepultura individual.
¿Qué implica la exhumación actual para la memoria histórica?
La intervención, liderada por el Ayuntamiento de Aspe y financiada por la Generalitat Valenciana, forma parte del Plan de Recuperación de la Memoria Democrática. Los trabajos comenzaron en marzo de 2022. Durante la excavación, se hallaron capas adicionales de enterramientos previos a los años 80, lo que complicó la cronología y elevó los costes técnicos.
El vacío institucional del Real Madrid
A pesar de su cargo, Ortega no aparece en la lista oficial de presidentes del Real Madrid. El club mantiene su denominación histórica como Real Madrid CF, omitiendo su etapa republicana y su liderazgo durante la contienda. Esta omisión refleja una brecha persistente entre la narrativa institucional y la memoria democrática.
¿Cuál es el impacto económico y legal de estas exhumaciones?
Las actuaciones en fosas comunes están reguladas por la Ley de Memoria Democrática (2022), que obliga a las administraciones a identificar, exhumar y restituir restos. Sin embargo, la financiación depende de transferencias autonómicas y fondos europeos del programa NextGenerationEU. Cada exhumación cuesta entre 80.000 y 150.000 euros, según complejidad técnica y número de restos.
Datos Clave
- Antonio Ortega fue el único presidente del Real Madrid ejecutado tras la Guerra Civil.
- Fue asesinado por garrote vil, método de ejecución reservado a delitos de «traición» bajo el régimen franquista.
- Su fosa (IX) forma parte de un conjunto de 12 fosas comunes documentadas en el cementerio de Alicante.
- La exhumación está sujeta a la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, que anula los juicios sumarísimos como actos de violación de derechos humanos.
- El Real Madrid no incluye su mandato en su historial oficial, pese a que ejerció como presidente durante 14 meses bajo el nombre Madrid Football Club.
El caso de Ortega no es aislado. Refleja una tensión estructural entre la gestión del patrimonio histórico, la responsabilidad institucional y la reparación simbólica. Su exhumación no solo devuelve identidad a una víctima: exige una revisión crítica de cómo las instituciones españolas —deportivas, locales y nacionales— articulan su pasado reciente.
