Una mujer de 58 años fue hallada sin vida en una nave de departamentos de usuarios del puerto de Ribeira, en A Coruña. No presentaba signos de violencia, lo que apunta a una muerte natural. Sin embargo, el hallazgo reabre una alerta crítica: la desatención institucional en zonas portuarias abandonadas, con impacto directo en la seguridad pública y la salud comunitaria.
¿Por qué se convirtió una nave portuaria en refugio de personas vulnerables?
La fallecida dormía habitualmente en la nave. Este detalle no es aislado: la instalación carece de control de accesos y su puerta permanecía abierta. La falta de vigilancia permite el uso no autorizado de espacios industriales por personas en situación de exclusión.
La nave no es un espacio habitable
- No dispone de servicios básicos: ni agua potable, ni saneamiento, ni iluminación segura.
- Está ubicada a menos de 100 metros del lugar donde, en abril, fue hallado un hombre de 43 años muerto en el agua.
- No forma parte de ningún plan de realojo ni de atención social coordinado con los servicios sociales de Ribeira.
¿Qué dice la normativa sobre seguridad en zonas portuarias?
La Ley de Puertos del Estado y el Reglamento de Seguridad Marítima exigen que las instalaciones portuarias mantengan controles de acceso, señalización clara y sistemas de vigilancia operativos. Sin embargo, en Ribeira, Portos de Galicia reconoce que varias cámaras están inactivas y no hay presencia permanente de seguridad.
Falta de cumplimiento legal con consecuencias reales
- La inoperancia de los sistemas de vigilancia viola el Real Decreto 235/2013, que exige mantenimiento de infraestructuras críticas.
- La ausencia de protocolos de intervención ante ocupaciones irregulares incumple la Estrategia Nacional de Inclusión Social 2023–2030.
- No existe un plan municipal de coordinación entre Portos de Galicia, la Diputación de A Coruña y los servicios sociales locales.
¿Cuál es el impacto económico de la desatención portuaria?
La degradación del entorno portuario afecta directamente al tejido económico local. En los últimos tres meses, se registraron al menos siete robos en embarcaciones y una nave se hundió por falta de mantenimiento. Esto disuade a inversores turísticos y pesqueros, y eleva los costes de seguros para armadores.
Datos Clave
- La nave donde se halló la mujer está bajo la gestión de Portos de Galicia, entidad pública adscrita a la Xunta de Galicia.
- El informe médico encontrado en su posesión confirma ingreso hospitalario el día anterior: evidencia de crónica vulnerabilidad sanitaria.
- El cierre de la nave tras el hallazgo fue una medida reactiva, no preventiva.
- En 2025, el Ayuntamiento de Ribeira destinó menos del 2 % de su presupuesto a actuaciones en zonas portuarias degradadas.
¿Qué medidas urgentes exige la situación actual?
La repetición de incidentes —el de abril y el de mayo— exige una respuesta estructural, no coyuntural. No basta con cerrar puertas: se requiere un plan de rehabilitación urbana portuaria, con inversión en seguridad, alojamiento temporal digno y coordinación interadministrativa.
Acciones prioritarias
- Instalación inmediata de cámaras operativas y control de accesos en todas las naves abandonadas.
- Creación de un protocolo conjunto entre Sanidad, Servicios Sociales y Portos de Galicia para identificar y atender a personas que usan instalaciones no habitables.
- Evaluación técnica urgente de la estabilidad y seguridad de todas las naves del puerto de Ribeira.
- Inclusión de la zona en el Plan Gallego de Vivienda 2026–2030, con dotación específica para alojamiento de emergencia en entornos portuarios.
La muerte de esta mujer no es un hecho aislado. Es un síntoma de una falla sistémica: la falta de gobernanza en espacios públicos estratégicos. Su caso exige transparencia, responsabilidad y acción inmediata.
