La cantera de Ca n’Aymerich en Castelldefels se convertirá en un parque metropolitano abierto, sostenible y con valor paleontológico. Las obras, licitadas por el Área Metropolitana de Barcelona, arrancarán en septiembre de 2026 si se cumplen los plazos. El proyecto integra restauración ecológica, usos sociales y divulgación científica. Su presupuesto base es de cuatro millones de euros, y la adjudicación se cerrará el 1 de junio.
¿Qué implica la transformación de la cantera de Ca n’Aymerich?
El proyecto reconvierte un antiguo aparcamiento de camiones en un espacio verde multifuncional. El ámbito abarca terrenos municipales del Baix Llobregat, con dos zonas diferenciadas: el tramo inferior —más urbano y conectado al Camí del Fondo y la calle Dolores Ibárruri— y la plataforma alta, que queda excluida de esta primera fase. Esta última alberga la cova del rinoceront, un yacimiento de relevancia internacional.
Recuperación ambiental con enfoque local
Se plantarán especies de vegetación autóctona, priorizando la resiliencia climática y la biodiversidad. El diseño favorece la infiltración de agua y reduce la impermeabilización. Se instalarán senderos accesibles y zonas de sombra natural. La restauración no busca una reconstrucción artificial, sino una reintegración ecológica progresiva.
¿Cómo se integra el valor paleontológico en el nuevo parque?
El yacimiento de la cova del rinoceront no será solo un elemento decorativo. El proyecto incluye un espacio de interpretación con señalética interactiva y paneles didácticos. Allí se explicará cómo, hace 130.000 años, esta zona albergó rinocerontes, elefantes, ciervos, bóvidos y tortugas mediterráneas. Los hallazgos fueron validados por la Universitat de Barcelona, reforzando el estatus científico del lugar.
Protección del hábitat del Gran Duc
La plataforma alta, cercana a la cueva, es también zona de nidificación del Gran Duc (Bubo bubo), especie protegida por la Directiva Hábitats de la UE. El diseño excluye intervenciones en esa área y establece zonas de amortiguamiento acústico y lumínico. Se coordinará con el Departament de Medi Ambient de la Generalitat para garantizar el cumplimiento de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
¿Cuál es el impacto económico y social del proyecto?
La inversión de cuatro millones de euros genera empleo directo en construcción y mantenimiento. Se estima que el parque atraerá más de 300.000 visitantes anuales, impulsando el comercio local y el turismo sostenible. Además, el proyecto forma parte del Plan Estratégico de Espacios Verdes del AMB 2030, que prioriza la equidad territorial y la reducción de la brecha verde entre municipios.
Sinergias con la política metropolitana
El parque se alinea con los objetivos del Pacto Verde Metropolitano, que exige un 30 % de superficie verde per cápita para 2030. Castelldefels actualmente registra 12,4 m²/hab., por debajo de la media metropolitana (18,7 m²/hab.). Esta actuación aportará 4,2 hectáreas nuevas de uso público, elevando significativamente ese indicador.
¿Qué marco legal regula la transformación del espacio?
La actuación se sustenta en tres pilares normativos: la Ley 18/2009 de Espacios Naturales de Cataluña, la Directiva Europea 92/43/CEE (Hábitats) y el Reglamento de Urbanismo Metropolitano del AMB. Además, el proyecto ha superado la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y cuenta con informe favorable del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) sobre la estabilidad del terreno.
Datos Clave
- Presupuesto base de licitación: cuatro millones de euros
- Fecha prevista de inicio de obras: septiembre de 2026
- Superficie total del parque: 4,2 hectáreas
- Hallazgos fósiles: rinocerontes, elefantes, ciervos, bóvidos y tortugas (130.000 años)
- Especie protegida vinculada: Gran Duc (Bubo bubo)
- Responsables del diseño: estudios Batlle i Roig y Simon i Blanco
- Entidad promotora: Área Metropolitana de Barcelona (AMB)
El proyecto refleja una nueva generación de intervenciones urbanas: técnicamente rigurosas, socialmente inclusivas y profundamente arraigadas en la historia geológica y ecológica del territorio. No se trata solo de crear un parque, sino de devolver al espacio su memoria y su funcionalidad colectiva.
