Junts enfrenta una crisis de liderazgo en Barcelona con el anuncio formal de Jordi Martí como aspirante a candidato a la alcaldía. A un año de las elecciones municipales, su decisión desmonta la estrategia central del partido y expone tensiones profundas entre las corrientes leales a Carles Puigdemont y las herederas del legado de Xavier Trias. Las encuestas ya reflejan una caída significativa de apoyo, y el retraso en definir una candidatura única amenaza su viabilidad electoral.
¿Por qué el proceso de candidatura de Junts en Barcelona está paralizado?
La dirección de Junts pretendía evitar primarias y promover a Josep Rius, vicepresidente del grupo municipal y figura alineada con Puigdemont. Sin embargo, Jordi Martí, exconcejal y sucesor designado por Trias, rechazó retirarse. Su movimiento público obligó a posponer la proclamación oficial, generando incertidumbre estratégica y debilidad percibida ante votantes y aliados.
La herencia de Xavier Trias y su impacto actual
Trias lideró la recuperación electoral de Junts en 2023, logrando el mayor número de votos desde 2015. Pero su victoria no se tradujo en alcaldía por una alianza inesperada entre PSC, Comuns y PP. Hoy, Martí representa esa línea institucional y de gestión, mientras Rius simboliza continuidad ideológica con el liderazgo exiliado. Esta fractura no es solo personal: es una disputa por el rumbo postconvergente.
¿Qué candidatos alternativos ha evaluado Junts y por qué fracasaron?
El partido exploró múltiples nombres externos para evitar el choque interno. El más insistido fue Joaquim Forn, pero su rechazo fue rotundo tras su paso por prisión. También se sondeó a Artur Mas, aunque su versión pública del acercamiento difiere de la narrativa oficial de la cúpula. Ninguno aceptó, dejando a Junts sin un ‘revulsivo’ capaz de reactivar el voto.
El vacío de liderazgo y su costo electoral
Sin un candidato consolidado, Junts pierde capacidad de negociación con otros partidos. Las encuestas de 2026 sitúan a la formación entre el 8 % y el 11 %, muy lejos del 18,5 % logrado en 2023. Ese desplome no solo afecta a la alcaldía: reduce su influencia en comisiones clave, su capacidad de impulsar ordenanzas y su peso en la negociación de presupuestos municipales.
¿Cuál es el marco legal y práctico que rige la designación de candidaturas en Barcelona?
No existe una norma estatal que obligue a primarias internas. Cada partido decide su método según sus estatutos. En Junts, el proceso requiere aprobación del Consejo Nacional y del Comité Ejecutivo. Pero la falta de consenso interno ha paralizado ambas instancias. Además, la Ley Electoral Municipal exige que las candidaturas se presenten ante la Junta Electoral antes del 15 de septiembre de 2026. El retraso actual pone en riesgo plazos legales y la coherencia del discurso electoral.
La presión del calendario electoral
Con menos de 14 meses para las elecciones, cada semana de incertidumbre erosiona la credibilidad del partido. Los medios locales y los observadores políticos ya vinculan el retraso con una pérdida de control interno. Además, el Ayuntamiento de Barcelona exige que los candidatos presenten programas detallados y equipos técnicos antes de la campaña oficial. La falta de definición impide avanzar en esa preparación.
¿Qué implica este conflicto para la gobernabilidad de Barcelona?
El estancamiento en Junts beneficia a formaciones con candidaturas consolidadas: PSC, Comuns y Barcelona pel Canvi. En un escenario de fragmentación, la ausencia de un candidato fuerte de la derecha independentista reduce las opciones de bloquear mayorías progresistas. También debilita la capacidad de Junts para articular alianzas tácticas en distritos clave como Gràcia, Sants-Montjuïc o Eixample, donde su presencia ha sido históricamente decisiva.
Datos Clave
- Jordi Martí es el único concejal de Junts con experiencia ejecutiva en el Ayuntamiento.
- Josep Rius cuenta con el respaldo explícito de Carles Puigdemont, pero carece de experiencia municipal.
- Las encuestas de mayo 2026 sitúan a Junts entre el 8 % y el 11 %, frente al 18,5 % de 2023.
- Joaquim Forn y Artur Mas rechazaron formalmente liderar la candidatura.
- El plazo legal para presentar candidaturas ante la Junta Electoral Municipal vence el 15 de septiembre de 2026.
El conflicto no es solo interno: es un síntoma de la dificultad de Junts para reinventarse tras la etapa Trias y definir su rol en una Barcelona cada vez más plural y menos polarizada. Sin una figura unificadora, su margen de maniobra se estrecha. La economía local, los proyectos de movilidad y la vivienda dependen de alianzas estables. Y sin candidato claro, Junts pierde capacidad de influencia real.