El Govern de Catalunya y ERC han sellado un acuerdo para aprobar los presupuestos de 2026, tras un primer fracaso en marzo. El pacto, formalizado en la Galeria Gòtica del Palau de la Generalitat, evita una nueva crisis institucional. Salvador Illa y Oriol Junqueras lideran el entendimiento, aunque aún falta el respaldo de los Comuns, cuyos seis escaños son clave para la mayoría absoluta. Las negociaciones continúan y podrían cerrarse antes del viernes.
¿Por qué se retrasaron tanto los presupuestos de Catalunya 2026?
El principal obstáculo fue el incumplimiento del compromiso de recaudación del IRPF. Durante su investidura, Illa prometió que Catalunya asumiría la gestión del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, una competencia clave para los republicanos. Pero el Gobierno central no dio luz verde. ERC lo interpretó como una falta de voluntad política del PSOE, lo que generó una crisis de confianza.
¿Qué ofreció el Govern para compensar el fracaso con el IRPF?
El Govern no podía ceder en soberanía fiscal, pero sí en soberanía económica y territorial. Se acordaron tres pilares:
Línea orbital de tren para la segunda corona metropolitana
Una infraestructura de 5.200 millones de euros hasta 2040. Conectará municipios del área metropolitana de Barcelona que hoy carecen de transporte rápido. Es un proyecto con alta visibilidad y efecto económico inmediato.
Sociedad mercantil mixta Generalitat-Estado
Una entidad de derecho privado, participada al 50 % por ambas administraciones. Su misión: acelerar la ejecución de inversiones estatales en Catalunya, especialmente en carreteras, ferrocarriles y telecomunicaciones. Reduce la dependencia de los plazos burocráticos del Ministerio de Transportes.
Reforma del Consorcio de la Zona Franca
Se modifica su gobernanza para dar mayor peso a la Generalitat. El Consorcio gestiona el principal polo logístico de la región. Ahora tendrá más autonomía para atraer inversión extranjera y coordinar con puertos y aeropuertos.
¿Cómo afecta este acuerdo al ciclo electoral español?
El PSOE lleva cuatro derrotas autonómicas consecutivas. Un bloqueo presupuestario en Catalunya hubiera agravado su debilidad. El acuerdo evita que ERC se posicione como único garante de la estabilidad institucional. También limita el margen de maniobra de Vox y PP, que critican cualquier concesión a los partidos soberanistas.
¿Qué marco legal regula estos acuerdos presupuestarios?
Los presupuestos de la Generalitat se rigen por la Ley de Hacienda Pública de Catalunya, el Estatuto de Autonomía y la Constitución Española. Cualquier pacto debe respetar el principio de lealtad institucional y la coordinación financiera con el Estado. La creación de la sociedad mixta, por ejemplo, requiere autorización del Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Datos Clave
- El acuerdo incluye una inversión de 5.200 millones de euros en infraestructura ferroviaria hasta 2040.
- La sociedad mercantil Generalitat-Estado es una novedad en el modelo de cooperación intergubernamental.
- El Consorcio de la Zona Franca pasa de ser un organismo técnico a un instrumento estratégico de política económica.
- Los Comuns exigen actualizar las condiciones del apoyo dado en febrero, incluyendo más fondos para vivienda y transición ecológica.
- El incumplimiento del IRPF no fue técnico, sino político: dependía de una reforma legal estatal que el Gobierno de Sánchez no priorizó.
El acuerdo refleja una nueva fase en la relación entre el Govern y los partidos soberanistas: menos énfasis en la confrontación simbólica y más en la gestión concreta del poder. Económicamente, impulsa la inversión en infraestructuras clave para la competitividad de Catalunya. Legalmente, opera dentro de los márgenes constitucionales, pero explota al máximo las competencias autonómicas. Políticamente, es un intento de estabilizar el escenario antes de las elecciones generales de 2027.
