El 29 de mayo de 2026, los Mossos d’Esquadra intervinieron una finca agraria en Sant Esteve de Sesrovires tras detectar sacrificios ilegales de corderos. No había permiso para la actividad. Se hallaron 180 animales vivos sin crotales auriculares, cerca de 100 pieles y restos orgánicos en condiciones insalubres. La operación se realizó en plena celebración de la fiesta musulmana del cordero, cuando aumentan estos casos irregulares.
¿Qué implica el sacrificio ilegal de corderos en España?
El sacrificio de animales fuera de mataderos autorizados viola el Reglamento (CE) 1099/2009 y la Ley 32/2007 de bienestar animal. Estas normas exigen que todo sacrificio se realice bajo supervisión veterinaria oficial y con métodos que eviten el sufrimiento innecesario.
En Cataluña, la competencia en sanidad animal corresponde al Departamento de Agricultura, Ganadería y Sanidad Animal. Su intervención es obligatoria cuando se detectan riesgos para la salud pública o el bienestar animal.
Falta de trazabilidad: un riesgo sanitario real
Los crotales auriculares no son un mero requisito burocrático. Son la base del sistema de identificación y registro obligatorio en la Unión Europea. Sin ellos, es imposible rastrear orígenes, movimientos o brotes de enfermedades como la brucelosis o la fiebre aftosa.
¿Por qué aumentan los sacrificios ilegales en festividades religiosas?
La demanda estacional de carne de cordero durante la Eid al-Adha impulsa actividades no reguladas. Algunos operadores evitan los costes de inspección oficial y los controles veterinarios. Esto genera una competencia desleal frente a ganaderos legales y expone a consumidores a productos sin garantía sanitaria.
El impacto económico de la ilegalidad
Según datos del Ministerio de Agricultura (2025), el sector ovino español genera 1.200 millones de euros anuales. Las prácticas irregulares erosionan ese valor: reducen ingresos fiscales, distorsionan los precios de mercado y debilitan la confianza en la marca ‘carne española’ en la UE.
¿Qué responsabilidades tiene el propietario de una explotación sin licencia?
Quien gestiona una explotación ganadera sin autorización incumple la Ley 8/2003 de sanidad animal y la Directiva 2008/119/CE. Las sanciones pueden alcanzar los 200.000 euros y la inhabilitación para actividades agropecuarias.
Coordinación interinstitucional: clave para la efectividad
La actuación de los Mossos fue posible gracias a la colaboración con la Policía Local y los servicios veterinarios oficiales. Este modelo de coordinación forma parte del Protocolo de Control de Actividades Ganaderas Ilegales de la Generalitat, vigente desde 2023.
¿Qué ocurre con los animales intervenidos?
Los 180 corderos fueron retirados bajo custodia del Departamento de Agricultura. Su destino depende de una evaluación veterinaria: reubicación en explotaciones autorizadas, adopción controlada o, en casos extremos, sacrificio humanitario en matadero oficial.
Datos Clave
- Se intervinieron 180 corderos vivos sin identificación oficial
- Se hallaron 100 pieles y restos orgánicos en instalaciones no autorizadas
- La finca carecía de licencia de explotación ganadera
- El propietario fue denunciado por infracción de la Ley 32/2007 y el Reglamento 1099/2009
- La actividad se intensificó coincidiendo con la Eid al-Adha
El caso refleja una tensión creciente entre demanda cultural, regulación sanitaria y sostenibilidad del sector. La ilegalidad no solo pone en riesgo el bienestar animal, sino también la seguridad alimentaria y la equidad competitiva. Las autoridades catalanas han reforzado los controles en 2026, con 37 inspecciones adicionales previstas en zonas rurales de alta densidad ganadera. La trazabilidad ya no es un requisito técnico: es una condición de mercado.
