¿Te gustaría vivir gratis un mes en los Alpes italianos, recibir 400 euros y contribuir a la ciencia de la salud? Eurac Research, centro internacional de investigación con sede en Bolzano, ha abierto la convocatoria para el Estudio sobre Altitud Moderada (MAHE). El proyecto analiza cómo vivir entre 2.000 y 2.500 metros afecta la presión arterial, el metabolismo y la calidad del sueño, con implicaciones reales para la medicina preventiva y la salud pública.
¿Qué busca el estudio MAHE en los Alpes?
El estudio MAHE investiga los efectos fisiológicos de la altitud moderada en personas sanas. No se trata de alturas extremas, sino de un rango accesible y repetible: 2.300 metros sobre el nivel del mar, ubicado en el Refugio Nino Corsi. Este nivel provoca cambios medibles sin riesgos graves, lo que lo convierte en un entorno ideal para estudios controlados de adaptación fisiológica.
Los investigadores miden biomarcadores clave: variabilidad de la frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno (SpO₂), perfil lipídico, glucosa en ayunas y patrones de sueño REM y no REM mediante polisomnografía portátil. Todo ello forma parte de una estrategia para entender cómo la altitud puede modular el estrés oxidativo y la respuesta inflamatoria.
¿Quiénes pueden participar en el estudio MAHE?
Eurac Research busca voluntarios sanos de 18 a 40 años, con índice de masa corporal (IMC) entre 18,4 y 24,9 kg/m². Se excluyen personas con hipertensión, tabaquismo, consumo regular de alcohol o drogas, y quienes realicen entrenamiento de resistencia más de dos veces por semana. También se descartan quienes toman medicación crónica, salvo excepciones evaluadas caso a caso.
Estos criterios aseguran homogeneidad en los datos y minimizan variables de confusión. La selección sigue protocolos éticos aprobados por el Comité de Ética de la Provincia de Bolzano, alineados con la Declaración de Helsinki y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE.
¿Qué incluye la participación en el estudio?
La participación dura seis semanas y se estructura en tres fases. Primero, una semana de base en Silandro, a baja altitud (unos 500 m), para mediciones iniciales. Luego, cuatro semanas consecutivas en el Refugio Nino Corsi, donde se aplica la exposición controlada a 2.300 m. Finalmente, tres visitas de seguimiento en el laboratorio de Bolzano, dentro de los siete días posteriores al regreso.
Los participantes reciben alojamiento y alimentación completos, además de los 400 euros como compensación por tiempo y desplazamiento. No se trata de un trabajo remunerado, sino de una compensación ética conforme a las directrices de la European Clinical Research Infrastructure Network (ECRIN).
¿Cuál es el impacto económico y científico del estudio MAHE?
El estudio MAHE forma parte de una tendencia creciente en investigación traslacional: usar entornos naturales como laboratorios vivos. Su relevancia va más allá de la fisiología alpina. Los hallazgos podrían influir en protocolos para poblaciones envejecidas, tratamientos de apnea del sueño, o incluso en la planificación de asentamientos en zonas de alta montaña con crecimiento demográfico.
Desde el punto de vista económico, proyectos como MAHE generan valor local: contratación de personal técnico en Trentino-Alto Adige, colaboración con proveedores de logística y alojamiento, y visibilidad internacional para la región. Además, los datos generados alimentan bases de conocimiento abiertas bajo licencia Creative Commons, promoviendo la reproducibilidad científica.
Datos Clave
- El estudio se desarrolla entre mediados de agosto y principios de octubre de 2026.
- Se requiere residencia en la Unión Europea para participar.
- Las mediciones incluyen presión arterial ambulatoria (ABPM), análisis de microbiota intestinal y pruebas de tolerancia a la glucosa.
- El Refugio Nino Corsi está gestionado por el Club Alpino Italiano (CAI), garantizando infraestructura segura y sostenible.
- Eurac Research ha publicado más de 120 estudios sobre salud en altitud desde 2015.
La investigación en altitud moderada ya está influyendo en políticas públicas. En 2025, el Ministerio de Salud de Italia incorporó recomendaciones basadas en estudios similares al MAHE en sus guías sobre prevención cardiovascular en zonas montañosas. Esto refuerza el rol de la ciencia aplicada como motor de decisiones con impacto real.
