La crisis de vivienda en España se ha convertido en un tema de creciente preocupación, especialmente en las grandes ciudades donde la demanda supera con creces la oferta. Sin embargo, un factor que a menudo pasa desapercibido en este debate es la infraestructura eléctrica del país. Recientemente, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) ha destacado que la falta de capacidad en la red eléctrica es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de nuevas viviendas. Este artículo explora cómo la saturación de la red eléctrica está afectando la construcción de viviendas y qué medidas se están proponiendo para abordar esta crisis.
La situación actual de la infraestructura eléctrica en España es alarmante. Según un informe de Asprima, en 2024 se rechazaron solicitudes de acceso a la red eléctrica que sumaban 33.159 megavatios (MW), lo que representa aproximadamente la mitad de las solicitudes realizadas. De esta cifra, 6.717 MW estaban destinados a promociones de vivienda y polígonos industriales. Este rechazo no solo retrasa los proyectos de construcción, sino que también compromete la viabilidad de muchos de ellos. La falta de coordinación entre la planificación urbanística y la planificación eléctrica ha llevado a que los promotores asuman sobrecostes significativos, lo que a su vez encarece el precio final de la vivienda.
Uno de los principales problemas que enfrenta el sector es la saturación de la red eléctrica. La falta de inversión en infraestructuras eléctricas ha llevado a un punto crítico donde no solo se ve afectada la construcción de viviendas, sino también el despliegue de nuevas industrias, como los centros de datos. La escasez de mano de obra y la lentitud administrativa son otros factores que complican aún más la situación. En este contexto, es fundamental que se realicen inversiones significativas en la red eléctrica para evitar que la crisis de vivienda se agrave aún más.
### Propuestas para Mejorar la Infraestructura Eléctrica
Ante esta situación, Asprima ha presentado un informe que incluye 16 medidas regulatorias y operativas destinadas a mejorar la infraestructura eléctrica y facilitar el desarrollo de nuevas viviendas. Estas propuestas se agrupan en cinco áreas clave que buscan abordar los problemas actuales de manera integral.
La primera área se centra en la capacidad y planificación de la red eléctrica. Asprima propone flexibilizar los límites de inversión en redes y priorizar las infraestructuras eléctricas vinculadas a desarrollos urbanísticos que ya cuenten con un planeamiento aprobado. Además, se sugiere crear mecanismos de coordinación entre administraciones, distribuidoras y promotores para alinear los calendarios urbanísticos y eléctricos desde las fases iniciales del proyecto. Esta coordinación es esencial para evitar retrasos y sobrecostes que afectan la viabilidad de los proyectos.
La segunda área de propuestas se enfoca en la optimización de la red existente. Se sugiere introducir criterios de prioridad en el acceso y conexión a la red eléctrica para usos de interés social, como la vivienda, en detrimento de otros usos que pueden ser más flexibles. También se plantea un modelo de acceso progresivo que permita reservar la potencia necesaria para el desarrollo, pero activarla de forma gradual a medida que avanza la urbanización. Esto evitaría el bloqueo de capacidad durante años, un problema que ha sido recurrente en el sector.
La agilización de la tramitación administrativa es otro aspecto crítico que se aborda en el informe. La burocracia y la falta de coordinación administrativa son identificadas como obstáculos significativos para el desarrollo residencial. Se propone alinear la validez de los informes de viabilidad eléctrica con la tramitación urbanística y establecer plazos máximos para la emisión de propuestas de conexión por parte de las distribuidoras. Estas medidas buscan eliminar duplicidades y ganar previsibilidad en los plazos de tramitación.
Finalmente, el informe también aborda el coste y la dimensión de las infraestructuras eléctricas. Actualmente, el modelo de reparto de costes traslada al promotor inversiones en infraestructuras de carácter troncal, lo que encarece el precio final de la vivienda. Asprima propone que estas infraestructuras sean financiadas a través del sistema eléctrico, limitando al promotor los costes de redes internas y de uso exclusivo. Esto podría ayudar a reducir los precios de las viviendas y facilitar el acceso a la vivienda para más personas.
La situación de la vivienda en España es crítica, y la falta de capacidad en la red eléctrica es un factor que no se puede ignorar. Las propuestas presentadas por Asprima son un paso en la dirección correcta, pero es fundamental que la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos tomen medidas urgentes para implementar estas recomendaciones. Solo así se podrá desbloquear la construcción de miles de viviendas y optimizar la inversión en la red eléctrica, lo que beneficiará a la sociedad en su conjunto.
