El oceanográfico Emma Bardán, de 29 metros de eslora y 7,5 metros de manga, lidera una campaña clave en aguas de Alicante. Su misión: probar puertas voladoras, una innovación en arrastre semipelágico, para medir su efecto real sobre los fondos marinos y la captura. Esta prueba forma parte de una estrategia nacional para alinear la pesca industrial con los objetivos de la Estrategia Marina de la UE y la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.
¿Qué son las puertas voladoras y por qué se están probando ahora?
Las puertas voladoras son estructuras de arrastre diseñadas para operar por encima del fondo, no en contacto directo con él. A diferencia de las puertas convencionales, que arrastran sobre el lecho y generan una huella física y biológica significativa, estas nuevas puertas mantienen la boca de la red abierta mediante sustentación hidrodinámica.
Esta tecnología responde a una presión creciente: el 62 % de las zonas de arrastre en el Mediterráneo español supera los umbrales de alteración ecológica establecidos por la Directiva Marco del Agua. La campaña del Emma Bardán se enmarca en el Plan de Acción para la Pesca Sostenible 2023–2030, impulsado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Diseño acústico y capacidad operativa
El Emma Bardán cuenta con dos laboratorios científicos y un casco optimizado para minimizar ruidos y vibraciones submarinas. Esto permite recopilar datos acústicos precisos durante los lances, esenciales para evaluar el comportamiento real de las puertas en tiempo real.
¿Qué especies y mercados están en juego?
Las pesquerías que usan arrastre semipelágico en el Mediterráneo capturan especies de alto valor: merluza, gamba de altura, gamba rosada, salmonete de fango, pota, jurel, galera y breca. Juntas representan más del 35 % del valor económico anual de la flota mediterránea, según datos del IEO-CSIC (2025).
La transición a puertas voladoras no es solo ecológica: es económica. Si se confirma su eficiencia, podrían evitarse multas por incumplimiento de la Reglamento (UE) 2019/1241, que sanciona prácticas que dañan hábitats protegidos como los prados de Posidonia oceanica.
Impacto en la cadena de valor
- Las gambas rosada y de altura generan más de 180 millones de euros anuales en ventas directas.
- El 78 % de los barcos que usan arrastre semipelágico operan desde puertos de Alicante, Castellón y Tarragona.
- La sustitución total de puertas convencionales por voladoras podría reducir la huella de arrastre en un 44 %, según simulaciones del IEO.
¿Cómo se mide el impacto real de las puertas voladoras?
La campaña combina métodos tradicionales y tecnologías de punta. Antes y después de cada lance, el Emma Bardán realiza cartografiado batimétrico de alta resolución, usando multihaz y sonares laterales. Esto permite cuantificar la alteración del sedimento y la reestructuración de la comunidad bentónica.
Además, se despliegan equipos CTD para registrar temperatura, salinidad y oxígeno disuelto en la columna de agua. Estos datos ayudan a identificar cambios en la estratificación que podrían afectar la distribución de especies objetivo.
Integración institucional clave
La misión es una colaboración tripartita: el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM/FAO). Esta alianza garantiza que los resultados sean válidos para la toma de decisiones a escala regional y comunitaria.
¿Qué marco legal regula su adopción?
La prueba no es experimental en vacío. Se alinea con tres pilares normativos:
- El Reglamento (UE) 2019/1241, que exige medidas técnicas para reducir el impacto del arrastre.
- La Directiva 2008/56/CE, que obliga a alcanzar un buen estado ecológico en las aguas marinas.
- El Real Decreto 173/2023, que actualiza el régimen sancionador para prácticas pesqueras dañinas en zonas protegidas.
Datos Clave
- El Emma Bardán es el buque más pequeño de la flota de investigación de la Secretaría General de Pesca.
- Las puertas voladoras operan en modo semipelágico, sin contacto con el fondo.
- La campaña dura del 16 al 22 de julio de 2026 en aguas de Alicante.
- Se comparan directamente dos configuraciones técnicas: puertas convencionales vs. puertas voladoras.
- Los resultados alimentarán la revisión del Plan Técnico de Pesca del Mediterráneo, prevista para 2027.
