Oesía, líder español en tecnología para defensa, ha lanzado un plan estratégico con horizonte 2030 que apunta a triplicar su facturación hasta los 1.000 millones de euros y quintuplicar su ebitda a 325 millones. La entrada de Nazca Capital con el 39% del capital marca un giro financiero clave. La compañía mantiene su control nacional, privado e independiente. Su crecimiento acelera en un contexto de rearme europeo y demanda creciente de soberanía tecnológica.
¿Qué implica la entrada de Nazca Capital en Oesía?
Nazca Capital se convierte en socio financiero estratégico con el 39% del capital. No se ha revelado la valoración de la operación. El fondo, presidido por Carlos Carbó, obtiene dos escaños en el consejo de administración. Esto refuerza la gobernanza sin ceder el control operativo. Luis Furnells y Héctor Roldán conservan el 61% a través de Heisenberg 2014 y Heisenberg Five.
Mantener la identidad nacional y tecnológica
La operación preserva tres pilares esenciales: 100% nacional, privada e independiente. Esto responde a exigencias del marco legal español en defensa, donde la propiedad nacional es requisito para acceder a contratos sensibles. También alinea con la Estrategia Industrial de Defensa 2023–2030 del Ministerio de Defensa.
¿Cómo impacta este plan en la economía española?
Oesía prevé superar los 1.500 millones de euros en contratación hasta 2030. Su inversión en I+D+i y capacidades productivas superará los 250 millones —el triple del ciclo anterior. Esto impulsa empleo cualificado, cadena de suministro local y transferencia tecnológica. El grupo ya emplea a más de 2.200 personas y exporta a 25 países. Su crecimiento refuerza la posición de España como hub europeo de defensa y ciberseguridad.
Aceleración del rearme europeo
El contexto geopolítico —guerra en Ucrania, tensión en el Mediterráneo y revisión de la política de defensa de la UE— ha duplicado los presupuestos de defensa en la región. España ha incrementado su gasto en un 22% desde 2022. Oesía se posiciona como proveedor clave para programas como el sistema de defensa aérea Sistema Integrado de Defensa Aérea y Misilística (SIDAM) y el buque de proyección estratégica Juan Carlos I.
¿Qué significa el fondo de venture capital de 150 millones?
Oesía lanza un fondo de capital riesgo para acelerar start-ups tecnológicas españolas y europeas. El fondo prioriza sectores críticos: ciberseguridad, inteligencia artificial aplicada a defensa, sensores avanzados y sistemas autónomos. Esto no solo diversifica su ecosistema tecnológico, sino que refuerza la soberanía industrial. El fondo opera bajo el marco del Reglamento Europeo de Tecnologías Críticas (CTR) y la Ley de Resiliencia Tecnológica española.
Sinergias con el ecosistema nacional
El fondo colaborará con CDTI, ENISA y el programa NextGenerationEU. Busca cerrar la brecha entre innovación temprana y escalado industrial. Ya existen acuerdos con centros tecnológicos como el CIEMAT y la Universidad Politécnica de Madrid.
¿Por qué es histórico este plan estratégico?
El presidente Luis Furnells lo calificó como “el plan más ambicioso de la historia de la compañía”. En 2025, Oesía cerró con un beneficio neto de 31,1 millones (+128%) y una facturación de 321,6 millones, récord absoluto. Su 50 aniversario coincide con una inflexión: de proveedor especializado a actor sistémico en defensa europea.
Datos Clave
- Facturación 2025: 321,6 millones de euros
- Beneficio neto 2025: 31,1 millones (+128% interanual)
- Objetivo 2030: 1.000 millones de facturación y 325 millones de ebitda
- Inversión en I+D+i y producción: +250 millones (triple del ciclo anterior)
- Fondo de venture capital: 150 millones para start-ups tecnológicas
- Contratación acumulada prevista hasta 2030: +1.500 millones
El plan se inscribe en el marco del Pacto de Estado para la Industria de Defensa y Seguridad, que exige consolidación nacional, inversión en talento y alineación con la política industrial de la UE. Su éxito dependerá de la ejecución operativa, la gestión regulatoria y la capacidad de captar talento en un mercado globalizado. La apuesta no es solo financiera: es una apuesta por la soberanía tecnológica española.
