Geely, el gigante automotriz chino, está a punto de adquirir la nave Body 3 de la factoría de Ford en Almussafes (Valencia). Esta operación evita aranceles europeos sobre vehículos eléctricos importados desde China y reactiva una infraestructura subutilizada. La planta, con capacidad para 400.000 unidades anuales, produjo solo 98.500 unidades en 2025 —casi exclusivamente el Ford Kuga.
¿Qué implica la adquisición de Body 3 por parte de Geely?
La nave Body 3 fue construida hace más de diez años para ensamblar los modelos Mondeo, Galaxy y S-Max, pero lleva años prácticamente inactiva. Su alta robotización reduce la necesidad de personal: apenas 100 personas por turno. Geely la usará de forma independiente, sin compartir cadena de montaje con Ford.
Esto marca un cambio estratégico: no es una alianza operativa, sino una cesión de infraestructura productiva con soberanía técnica y logística completa por parte del comprador.
¿Por qué Body 3 estaba ociosa?
Tras la retirada de los modelos que requerían su línea, la planta redujo su operatividad a Body 1 y Body 2, dedicados al Kuga. La nave no se desmanteló, pero sí se dejó en modo de espera técnico. Su reactivación bajo propiedad china responde a una necesidad de producción localizada dentro de la UE, clave para competir en precio y cumplimiento normativo.
¿Cómo afecta esta operación al ecosistema industrial valenciano?
La Administración valenciana daba por hecho el acuerdo desde abril de 2026. El impacto económico es inmediato: se evita el riesgo de cierre parcial y se generan nuevas oportunidades de empleo indirecto en logística, proveeduría y mantenimiento especializado.
Además, la planta se convierte en un nodo estratégico para la industria de vehículos eléctricos y híbridos en el sur de Europa. Geely estudia fabricar un modelo con tres versiones de propulsión: híbrido autorrecargable, híbrido enchufable y eléctrico puro.
¿Qué ventajas legales y fiscales obtiene Geely?
Al producir en suelo comunitario, Geely elude el arancel del 10 % aplicable a vehículos eléctricos importados desde terceros países. También accede a fondos europeos para transición verde, como los del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), siempre que cumpla con los requisitos de inversión en sostenibilidad y formación.
¿Qué dice Ford España sobre la operación?
Ford España mantiene una postura cautelosa: “No comentamos sobre especulaciones”. Añade que “estamos en conversaciones con muchas empresas sobre diversos temas, lo cual forma parte del curso habitual de los negocios”. Esta declaración confirma la naturaleza exploratoria de múltiples acuerdos, pero no niega la existencia del pacto con Geely.
¿Cuál es el marco regulatorio aplicable?
La operación se enmarca en la Ley de Inversiones Extranjeras (Real Decreto-Ley 8/2020), que exige autorización previa para adquisiciones en sectores estratégicos como la industria automotriz. También debe cumplirse la Directiva UE 2019/452, que regula las inversiones extranjeras directas. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y el Ministerio de Industria supervisan el proceso.
¿Qué impacto tiene en la cadena de suministro española?
La llegada de Geely impulsa la demanda local de baterías, motores eléctricos y componentes de electrónica embarcada. Proveedores españoles ya certificados por fabricantes asiáticos —como CIE Automotive o Gestamp— están en posición privilegiada para integrarse.
Datos Clave
- La nave Body 3 fue construida para los modelos Mondeo, Galaxy y S-Max, pero lleva años sin actividad.
- Geely evitará el arancel del 10 % sobre vehículos eléctricos importados desde China.
- La planta de Almussafes tiene capacidad para 400.000 unidades/año, pero en 2025 produjo solo 98.500 unidades.
- Se estima una inversión inicial de Geely superior a 200 millones de euros, según fuentes industriales cercanas al acuerdo.
- La producción prevista incluye tres versiones: híbrido autorrecargable, híbrido enchufable y eléctrico puro.
