El auge de los centros de datos en Aragón está redefiniendo su perfil energético, económico y regulatorio. El proyecto Tillion Aragón, de Azora Capital, demandará 2.628 GWh anuales: el 24,7 % del consumo total de la comunidad. Esto equivale a alimentar una cuarta parte de Aragón con una sola infraestructura digital. La inversión de 2.360 millones de euros impulsa cuatro edificios en Villamayor de Gállego, en un ecosistema que ya alberga instalaciones de Microsoft y Costa.
¿Cuál es el impacto energético real de los centros de datos en Aragón?
El consumo proyectado por Tillion Aragón supera el 24 % del total regional. En 2025, Aragón consumió 10.659 GWh, récord histórico impulsado por la entrada de AWS y otras infraestructuras. Cada MW IT (megavatio informático) requiere entre 1,5 y 2 MW de potencia eléctrica total, incluyendo refrigeración y redundancia. Esto multiplica la presión sobre la red.
La dependencia del suministro eléctrico
Azora solo tiene garantizados 150 MW por parte de Red Eléctrica de España (REE). La segunda fase del proyecto —otros 150 MW— está condicionada a su aprobación. Sin esa autorización, la inversión se queda en la mitad. El retraso en la ampliación de la red de transporte y la saturación de subestaciones en el corredor del Ebro son obstáculos técnicos y legales reales.
¿Qué implica el estatus de Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA)?
El trámite como PIGA acelera los plazos administrativos hasta en un 50 %. Pero no exime de cumplir con la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, la Directiva Europea 2012/27/UE sobre eficiencia energética ni con la Estrategia Energética de Aragón 2030, que exige que el 50 % de la energía consumida por centros de datos provenga de fuentes renovables.
Obligaciones legales clave
- Debe presentarse un Plan de Gestión Energética con indicadores de PUE (Power Usage Effectiveness) ≤ 1,4.
- Se exige compensación de emisiones mediante instalaciones solares propias o acuerdos de compra de energía renovable (PPA).
- La evaluación de impacto ambiental debe incluir análisis acústico, térmico y de demanda hídrica para refrigeración.
¿Cómo afecta esta inversión al tejido económico aragonés?
Tillion Aragón generará 1.200 empleos directos e indirectos durante la construcción y 320 puestos operativos estables. Pero el impacto va más allá: impulsa la demanda de fibra óptica de alta capacidad, logística especializada y servicios de mantenimiento técnico. Además, atrae proveedores locales de energía verde, como parques solares en Cariñena o eólicos en la Sierra de Albarracín.
El riesgo de concentración geográfica
Villamayor de Gállego concentra ya tres grandes proyectos: Microsoft, Costa y Azora. Esto genera presión sobre el suministro eléctrico local, el acceso al agua para refrigeración y la disponibilidad de técnicos cualificados. El Gobierno de Aragón ya ha activado un grupo de trabajo interdepartamental para coordinar la planificación territorial de infraestructuras digitales.
¿Qué marco regulatorio rige la instalación de centros de datos en España?
No existe una ley específica para centros de datos. Su regulación se articula mediante normas fragmentadas: la Ley de Ordenación del Territorio, el Real Decreto 1042/2017 sobre eficiencia energética en edificios y la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, aplicable cuando se usan suelos públicos. Además, la CNMC supervisa la competencia en el acceso a redes de telecomunicaciones y energía.
Datos Clave
- El consumo de Tillion Aragón equivale al 24,7 % del total anual de Aragón (2.628 GWh sobre 10.659 GWh).
- Requiere 300 MW IT, pero solo tiene garantizados 150 MW por REE.
- Está tramitado como Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) para agilizar permisos.
- Debe cumplir con un PUE ≤ 1,4, según la Estrategia Energética de Aragón 2030.
- Generará 320 empleos operativos estables y 1.200 durante la construcción.
- Coexiste con instalaciones de Microsoft y Costa en el mismo municipio: Villamayor de Gállego.
El crecimiento exponencial de los centros de datos no es solo tecnológico: es un desafío de gobernanza energética, planificación territorial y cohesión económica. Aragón se posiciona como hub digital del sur de Europa, pero su sostenibilidad depende de decisiones regulatorias ágiles, inversiones en red inteligente y alianzas público-privadas con criterio técnico y social.
