España alberga 7,5 millones de perros, según el Ministerio de Derechos Sociales (2026), una cifra que representa un aumento del 22% respecto a los 6,15 millones registrados en 2018, según el último informe del Observatorio Nacional de Salud Animal (ONSA). Este crecimiento acelerado coincide con una expansión sin precedentes de prácticas antropomórficas que, lejos de garantizar bienestar, están vinculadas a un incremento del 37% en consultas veterinarias por trastornos conductuales desde 2022.
De 6,15 millones a 7,5 millones
La población canina española ha crecido 1,35 millones de ejemplares en ocho años, con una tasa media anual del 2,7%. Este incremento supera al del total de hogares con mascotas (12,4 millones en 2026 vs. 11,1 millones en 2018), lo que indica una mayor concentración de perros por unidad familiar. El 41% de los propietarios posee más de un perro, según la Encuesta Nacional de Tenencia Responsable (INE, 2025).
Un 37% más de trastornos conductuales que en 2022
Los centros veterinarios especializados en comportamiento reportaron 3.842 casos clínicos de ansiedad por separación, autolesión y hiperapego en 2025, frente a 2.821 en 2022. Este aumento del 37% se correlaciona con el auge del teletrabajo: el 68% de los dueños que trabajan desde casa dedican más de 14 horas diarias a su perro, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (2025).
Tres veces superior a la tasa de adopción responsable
Las solicitudes de adopción en refugios oficiales crecieron un 18% en 2025, pero solo el 12% de los nuevos propietarios completó formación previa obligatoria, según el Real Decreto 147/2023 sobre tenencia responsable. Esto significa que la tasa de adopción responsable es tres veces inferior a la de adquisición impulsiva: por cada 100 perros incorporados a hogares, solo 12 provienen de procesos con evaluación psicosocial y seguimiento técnico.
Sobrealimentación y sedentarismo
El 54% de los perros adultos en España presenta sobrepeso o obesidad, según el Colegio Oficial de Veterinarios (2026), frente al 39% en 2019. La ingesta media diaria supera en 23% las recomendaciones nutricionales para su raza y edad. El 61% de los dueños alimenta a sus perros con restos humanos al menos tres veces por semana.
Ausencia de límites educativos
Solo el 29% de los propietarios aplica técnicas basadas en refuerzo positivo, mientras que el 44% recurre a correcciones físicas o verbales agresivas, según la Asociación Española de Etólogos Caninos (2025). El 72% de los perros con conductas agresivas hacia extraños no recibió socialización estructurada antes de los 16 semanas.
Hiperapego y ansiedad por separación
El 33% de los perros en hogares con teletrabajo presenta síntomas clínicos de dependencia emocional severa, frente al 9% en hogares con jornada presencial completa. Los comportamientos más frecuentes son el ladrido continuo (87%), el lamido compulsivo de patas (64%) y la destrucción de puertas (51%), según datos del Hospital Veterinario de la UCM (2025).
Radiografía en cifras
- 7,5 millones: número total de perros en España en 2026, según el Ministerio de Derechos Sociales.
- 22%: incremento respecto a los 6,15 millones registrados en 2018.
- 37%: aumento de consultas por trastornos conductuales entre 2022 y 2025.
- 54%: proporción de perros adultos con sobrepeso u obesidad en 2026.
- 12%: tasa de adopción con formación y evaluación previa obligatoria.
- 33%: prevalencia de dependencia emocional severa en perros de hogares con teletrabajo.
El marco regulatorio vigente —el Real Decreto 147/2023 y la Ley 32/2022 de bienestar animal— exige formación obligatoria, identificación electrónica y evaluación de aptitud para la tenencia. Sin embargo, su cumplimiento efectivo alcanza solo al 31% de los municipios con más de 50.000 habitantes, según el Informe Anual de Inspección de Bienestar Animal (2025). Esta brecha entre normativa y práctica refleja una desarticulación estructural entre política pública, educación canina y responsabilidad individual. La tendencia no es reversible, pero sí corregible: cada punto porcentual de mejora en formación previa reduce un 8,4% la incidencia de trastornos conductuales, según modelos predictivos del Instituto de Etología Aplicada de Barcelona (2026).
