La Policía Nacional y la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar clausuraron un restaurante de Cala Millor el 22 de julio de 2026, tras detectar una red de explotación laboral que afectaba a 15 empleados, tres de ellos en situación administrativa irregular, y 12 dados de alta a media jornada mientras cumplían 13 horas diarias, siete días a la semana, sin descanso semanal ni vacaciones.
De 0 días libres a 7 días de trabajo continuado
Los 12 trabajadores con alta en la Seguridad Social estaban registrados como trabajadores a tiempo parcial, pero su jornada real alcanzaba 91 horas semanales, frente a las 20 horas máximas legales para media jornada. Esto supone un 355 % más de horas trabajadas que lo declarado oficialmente. Ninguno contaba con un día de descanso semanal obligatorio según el Estatuto de los Trabajadores.
Un 100 % más de infracciones higiénicas que el umbral de tolerancia
Los inspectores de Sanidad del Govern de les Illes Balears identificaron 17 incumplimientos graves en materia de manipulación, refrigeración y almacenamiento de alimentos. La cadena de frío estaba rota en el 100 % de los productos perecederos analizados, y el 83 % de las superficies de contacto con alimentos presentaban contaminación microbiológica detectable. Las habitaciones de los trabajadores estaban ubicadas a menos de 2 metros de la zona de cocción, sin barreras físicas ni ventilación independiente.
Tres veces superior a la media regional de infracciones por vivienda laboral
Los inspectores de Vivienda del Govern constataron nueve habitaciones ilegales dentro del local, sin ventilación, iluminación natural ni salidas de emergencia. Este número es tres veces superior al promedio de infracciones por alojamiento laboral detectadas en establecimientos de hostelería en Mallorca durante 2025 (2,9 por caso). Ninguna de las viviendas cumplía los requisitos mínimos del Decreto 25/2022 de Vivienda Digna de las Illes Balears.
100 % de los trabajadores afectados vivían en infraviviendas
Habitaciones sin condiciones mínimas
- 9 habitaciones sin certificación de habitabilidad ni inspección previa.
- 0 sistemas de extracción de humos en zonas comunes ni cocinas.
- 100 % de los trabajadores dormían en espacios contiguos a almacenes de alimentos y zonas de fregado.
- 7 de las 9 habitaciones carecían de aislamiento acústico y térmico, con temperaturas superiores a 32 °C durante julio.
- 100 % de los empleados carecían de contrato escrito que regulase las condiciones de alojamiento.
- 0 trabajadores tenían acceso a servicios higiénicos privados: solo 2 baños compartidos para 15 personas.
Radiografía en cifras
- 15 trabajadores afectados por explotación laboral documentada en un solo establecimiento.
- 3 empleados en situación irregular: 20 % del total, frente al 7,3 % de extranjeros sin permiso de trabajo en el sector hostelero balear (INE, 2025).
- 13 horas diarias reales frente a 4,5 horas declaradas en media jornada: una subdeclaración del 189 %.
- 0 días libres semanales durante al menos 4 meses consecutivos, según testimonios recogidos por Inspección de Trabajo.
- 10 días es el plazo otorgado para subsanar deficiencias sanitarias antes del reinicio de la actividad.
- 91 horas semanales trabajadas: 2,3 veces más que la jornada máxima legal de 40 horas.
Este caso se inscribe en una tendencia al alza: en los primeros seis meses de 2026, la Inspección de Trabajo en Baleares ha abierto 47 expedientes por explotación laboral en hostelería, un 22 % más que en el mismo período de 2025. El marco regulatorio aplicable incluye el Real Decreto 2/2023 sobre trabajo digno, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y el Decreto 25/2022 de Vivienda Digna, que exige separación física obligatoria entre zonas de trabajo y vivienda. La clausura inmediata responde al artículo 72 de la Ley General de Sanidad, que autoriza el cierre cuando se detectan riesgos graves para la salud pública. El caso está ahora en fase de instrucción sancionadora por parte de las tres consellerias implicadas: Trabajo, Sanidad y Vivienda.
