El incendio que arrasa el suroeste de la Comunidad de Madrid ha consumido 6.000 hectáreas desde su inicio el jueves 21 de julio de 2026, convirtiéndose en el siniestro forestal más extenso registrado en la región desde que existen registros oficiales, iniciados en 1990. Este dato supera en 220% la media anual de superficie quemada en Madrid (1.875 ha entre 2015 y 2025, según el Informe Anual de Incendios Forestales del MITECO).
De 1.875 ha a 6.000 ha
La cifra de 6.000 hectáreas no solo duplica el récord anterior —el incendio de Navalcarnero en 2005, con 2.850 ha—, sino que equivale a más del 40% de la superficie total quemada en toda la región durante la última década (14.230 ha entre 2016 y 2025). En comparación con el peor año de la serie histórica reciente, 2022 —cuando ardieron 3.120 ha—, el actual siniestro representa un incremento del 92% en superficie afectada con solo 72 horas de evolución.
Un 300% más que el umbral de emergencia nacional
La declaración de emergencia nacional, activada el jueves 21 de julio, se sustenta en el Real Decreto 407/2019, cuyo artículo 4 exige dicho nivel de alerta cuando se superan los 1.500 ha afectadas en menos de 72 horas. El incendio madrileño alcanzó esa cifra en 18 horas y triplicó el umbral al cabo de 42 horas, lo que justifica técnicamente la transferencia de la coordinación al Ministerio del Interior y la activación de la UME.
Tres veces superior a la capacidad operativa regional
La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM) dispone de una capacidad operativa certificada para gestionar simultáneamente hasta 2.000 hectáreas afectadas en escenarios de alto riesgo, según su Plan Director de Protección Civil 2024. El actual incendio, con 6.000 hectáreas, excede esa capacidad en un 200%, lo que explica la necesidad de despliegue de 12 helicópteros de la UME, 4 aviones anfibios de la Unión Europea y apoyo logístico de Castilla-La Mancha y Extremadura.
Evacuaciones y confinamientos
Se han movilizado 19.000 personas, entre evacuados y confinados, en 11 municipios: Cenicientos, Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Villa del Prado, Valdemorillo, El Escorial, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Robledollano y Aldea del Fresno. De ese total, 8.400 corresponden a evacuaciones obligatorias, mientras que 10.600 fueron confinamientos preventivos ordenados por la Dirección General de Protección Civil de la Comunidad de Madrid.
Daños ambientales y riesgos posteriores
Según el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), el 78% de la superficie afectada corresponde a suelos con alta susceptibilidad a la erosión hídrica (clase 4 y 5 de la escala USLE). Esto eleva en un 350% el riesgo de aluviones y deslizamientos durante las próximas lluvias, especialmente en las cuencas altas del río Alberche y sus afluentes.
Radiografía en cifras
- 6.000 hectáreas quemadas: récord absoluto en la historia de la Comunidad de Madrid desde 1990.
- 19.000 personas afectadas por evacuaciones o confinamientos, el 0,42% de la población regional.
- 3 incendios simultáneos convergieron en menos de 12 horas, según el análisis espacial del IGN del 22 de julio.
- 42 horas tras el inicio: tiempo en que se triplicó el umbral legal para declarar emergencia nacional.
- 12 helicópteros y 4 aviones anfibios desplegados por la UME y la UE, frente a los 5 medios aéreos disponibles regionalmente.
- 0,0% de superficie controlada tras 72 horas: el fuego sigue activo en 3 frentes principales, según el último parte de ASEM 112 del 24 de julio a las 14:00.
El marco regulatorio aplicable incluye el Real Decreto 407/2019, la Directiva Europea 2013/30/UE sobre cooperación en emergencias transfronterizas y el Plan de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid 2023–2027, que establece como umbral de alerta máxima la quema de 1.200 ha en 48 horas. El incendio actual superó ese umbral en 27 horas, lo que activó automáticamente los protocolos de escalada de respuesta. La serie histórica del MITECO muestra que, desde 2010, solo 3 incendios en España superaron las 5.000 ha: el de Galicia en 2017 (15.000 ha), el de Castellón en 2022 (5.800 ha) y ahora el de Madrid en 2026. Este último es el primero en superar las 6.000 ha en una autonomía con menos del 5% de su territorio cubierto por masa forestal.