La fuga de gas en la carretera de Sants, en Barcelona, fue totalmente neutralizada tras 7 horas de intervención continua, según confirmó el jefe de guardia de Bombers de Barcelona, Albert González, a las 14:33 del 23 de julio de 2026. El incidente, que provocó una deflagración y activó un perímetro de seguridad de 300 metros, afectó a dos bloques residenciales sin suministro y obligó al cierre parcial de una vía arterial con más de 25.000 vehículos diarios.
De 4 puntos de corte a 0 riesgos detectados
El control definitivo se logró tras el cierre físico de los 4 puntos críticos de la red de distribución de gas, ubicados en tramos estratégicos de la infraestructura subterránea. Cada cierre fue validado con lecturas de concentración de metano en tiempo real: todas registraron 0 ppm, por debajo del umbral de alerta de 10 ppm establecido en el Real Decreto 984/2015 sobre seguridad en redes de gas.
Causa técnica: perforación accidental durante obras del metro
La tubería afectada corresponde a una conducción de gas natural de 250 mm de diámetro, instalada en 1998 y operada por Gas Natural Distribución. Según el director de Obra Civil de Infraestructures.cat, Carles Vaccaro, la fuga se originó por impacto directo de una perforadora durante los trabajos de ampliación de la línea 10 del metro. El equipo de perforación quedó clavado a 4,2 metros de profundidad, en posición inclinada de 23 grados, lo que impidió su extracción inmediata.
Deflagración: 7 horas después del primer aviso
La explosión se produjo exactamente 7 horas y 12 minutos tras la primera alarma, cuando técnicos de la distribuidora realizaban labores de sellado provisional. Las mediciones de oxígeno en el pozo indicaron un nivel de 14,8% (por debajo del 19,5% mínimo seguro), lo que generó condiciones de inflamabilidad no detectadas en tiempo real. Este retraso en la identificación del riesgo atmosférico representa un desfase del 47% respecto al protocolo de actuación de emergencia del Reglamento Técnico de Distribución y Utilización de Combustibles Gaseosos (ITC-IG-03).
Un 100% más que el promedio anual de incidentes graves en redes urbanas
Según el Informe Anual de Seguridad de Redes de Gas 2025 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Barcelona registró 1,8 incidentes graves por cada 100 km de red en 2025. Este caso eleva la tasa a 2,1 incidentes por 100 km en el primer semestre de 2026, un incremento del 16,7% interanual. En comparación, Madrid mantuvo una tasa estable de 1,3 incidentes/100 km en el mismo período.
Radiografía en cifras
- 7 horas duró la intervención hasta la neutralización total, 3,2 veces más que el tiempo medio de contención de fugas de alta presión en entornos urbanos (2,2 horas, según datos de AEGAS 2025).
- 4 puntos de corte fueron necesarios para aislar la fuga, frente a los 1,7 puntos promedio requeridos en incidentes similares en redes de más de 30 años de antigüedad.
- 0 ppm de metano registradas tras el cierre, cumpliendo el estándar UNE-EN 16897:2022 para zonas de alta densidad poblacional.
- 2 bloques permanecieron sin suministro durante 11 horas y 48 minutos, 22% más tiempo que el límite máximo de interrupción establecido en el Real Decreto 1434/2002 para suministros urbanos.
- 1 grúa de 120 toneladas fue desplegada para extraer la perforadora, un recurso no contemplado en el plan de emergencia inicial del consorcio de obras.
- 300 metros de perímetro de seguridad activado, 40% mayor que el radio estándar de 215 metros exigido para fugas de gas natural en vías con tráfico superior a 20.000 vehículos/día.
Tres veces superior a la incidencia de fallos por obra civil en redes de gas catalanas
El incidente forma parte de una tendencia creciente: el 34% de las fugas graves en Cataluña en 2026 han estado vinculadas a obras públicas, frente al 11% registrado en 2023, según el informe del Institut Català del Gas. Esta proporción triplica la media nacional (12%), lo que evidencia una brecha regulatoria en la coordinación entre administraciones. El Decreto 127/2022 de coordinación de obras subterráneas exige notificación previa de perforaciones a 3 metros de profundidad, pero no contempla sanciones por incumplimiento, lo que explica el 78% de los casos sin denuncia formal en los últimos 18 meses.
La restitución del suministro se completó antes de las 23:59 del 23 de julio de 2026, cumpliendo el plazo máximo establecido por la Dirección General de Energía de la Generalitat. Sin embargo, el análisis técnico preliminar de Infraestructures.cat señala que el 63% de las tuberías afectadas en obras del metro tienen más de 42 años, lo que supera en 12 años la vida útil prevista en el Plan Director de Redes de Gas de Cataluña 2020–2030.
